HUMIRA

2725 | Laboratorio ABBVIE

Descripción

Principio Activo: Adalimumab,
Acción Terapéutica: Anticuerpos monoclonales

Prospecto

Denominación genérica: Adalimumab.

Forma farmacéutica y formulación: Solución inyectable. Cada frasco ámpula de solución para inyección contiene: Adalimumab 40 mg. Agua para inyección cbp 0,8 ml. Cada jeringa prellenada contiene: Adalimumab 40 mg. Agua para inyección cbp 0,8 ml. Cada jeringa prellenada en autoinyector contiene: Adalimumab 40 mg. Agua para inyección cbp 0,8 ml. Humira es un anticuerpo monoclonal de inmunoglobulina (IgG1) humana recombinante que contiene secuencias de péptidos humanos, con especificidad para el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-alfa) y la secuencia de las cadenas pesadas y kappa ligera de la IgG1humana. No se une a la linfotoxina (TNF-beta). Humira es producido por tecnología de ADN recombinante en un sistema de expresión celular de mamífero. Consiste de 1330 aminoácidos y su peso molecular aproximado es de 148 kilodaltons. La solución es estéril, sin conservadores, clara e incolora, con un pH de 5.2. Cada jeringa prellenada o frasco ámpula de Humira contiene 40mg de adalimumab por 0.8ml (50mg/ml).

Indicaciones terapéuticas: Artritis Reumatoide: Humira está indicado para reducir los signos y síntomas e inducir una respuesta clínica importante y remisión clínica de la enfermedad, inhibir la progresión del daño estructural y mejorar la función física en pacientes adultos con artritis reumatoide activa temprana y establecida, de moderada a severa intensidad. Humira puede ser utilizado solo o en combinación con metotrexate o bien en combinación con cualquier otro fármaco antirreumático modificador de la enfermedad. Artritis Psoriásica: Humira está indicado para reducir los signos y síntomas de la artritis activa en pacientes adultos con artritis psoriásica. Humira ha demostrado reducir la tasa de progresión del daño articular periférico, medido con rayos X, en pacientes con subtipos poliarticulares simétricos de la enfermedad y mejorar la función física. Humira puede ser utilizado solo o bien en combinación con cualquier otro fármaco antirreumático modificador de la enfermedad. Espondilitis Anquilosante: Humira está indicado para reducir los signos y síntomas en pacientes adultos con espondilitis anquilosante activa. Enfermedad de Crohn: Humira está indicado para disminuir los signos y síntomas e inducir y mantener la remisión clínica en pacientes adultos con enfermedad de Crohn, de actividad moderada a severa, que han tenido una respuesta inadecuada al tratamiento convencional. Humira está indicado también para disminuir los signos y síntomas e inducir la remisión clínica en pacientes que ya no tienen respuesta o son intolerantes a infliximab. Psoriasis en Placas: Humira está indicado para el tratamiento de la psoriasis crónica en placa de intensidad moderada a severa, en pacientes adultos que son candidatos a terapia sistémica o fototerapia, y cuando otras terapias sistémicas son médicamente menos apropiadas. Artritis Idiopática Juvenil: Humira está indicado para el tratamiento de la artritis idiopática juvenil poliarticular activa en niños y adolescentes de 4 a 17 años, que han tenido una respuesta inadecuada a uno o más FARMES (Fármaco antirreumático modificador de la enfermedad). HUMIRA puede utilizarse solo o en combinación con Metotrexate.

Contraindicaciones: Humira no debe ser administrado a pacientes con hipersensibilidad conocida a Humira o a cualquiera de sus excipientes.

Precauciones generales: Infecciones: Se han reportado infecciones serias en pacientes que reciben medicamentos bloqueadores del TNF, debidas a bacterias, micobacterias, fúngicas invasivas (histoplasmosis diseminada o extrapulmonar, aspergilosis, coccidioidomicosis), virales, parasitarias y otras infecciones oportunistas han sido reportadas en pacientes que reciben agentes bloqueadores del TNF. También se han reportado sepsis, casos raros de tuberculosis, candidiasis, listeriosis y pneumocystis con el uso de antagonistas del TNF, incluyendo Humira. Otras infecciones serias observadas en estudios clínicos incluyen neumonía, pielonefritis, artritis séptica y septicemia. Se han reportado hospitalizaciones y desenlaces fatales asociados a las infecciones. Muchas de las infecciones han ocurrido en pacientes con terapia inmunosupresora concomitante que, sumado a su enfermedad de base, puede predisponerlos a infecciones. No se debe de iniciar el tratamiento con Humira en los pacientes con infecciones activas incluyendo infecciones crónicas o localizadas, hasta que tales infecciones sean controladas. En pacientes que han sido expuestos a tuberculosis y en pacientes que han viajado a regiones de alto riesgo para tuberculosis o micosis endémicas como histoplasmosis, coccidioidomicosis o blastomicosis, el riesgo y los beneficios del tratamiento con Humira deben considerarse antes del inicio de la terapia. Como con otros antagonistas del TNF, los pacientes deben ser monitoreados de manera cercana para infecciones incluyendo tuberculosis, antes, durante y después del tratamiento con Humira. Los pacientes que desarrollen una nueva infección mientras estén en tratamiento con Humira deben ser monitoreados estrechamente y hacerse una evaluación diagnóstica completa. La administración de Humira debe discontinuarse si el paciente desarrolla una infección seria nueva o sepsis y se debe iniciar la terapia antifúngica o antimicrobiana apropiada, hasta que la infección sea controlada. Los médicos deberán tener precaución al considerar el uso de Humira en pacientes con historia de infecciones recurrentes u otras condiciones que puedan predisponer al paciente a sufrir infecciones. Tuberculosis: Al igual que con otros antagonistas del TNF, en estudios clínicos se ha reportado tuberculosis (frecuentemente extrapulmonar o diseminada) asociada a la administración de Humira. Aunque los casos se han reportado con todas las dosis, la incidencia de reactivación de tuberculosis ha sido mayor con dosis mayores a las recomendadas. Antes de iniciar el uso de Humira, todos los pacientes deben ser evaluados en busca de tuberculosis latente o activa, mediante una historia clínica, así como la realización de pruebas apropiadas, por ejemplo, radiografías de tórax y la prueba de PPD (Mantoux), de acuerdo con las recomendaciones locales. El tratamiento de tuberculosis latente deberá iniciarse antes de iniciar el tratamiento con Humira. Cuando se hace una prueba de PPD para detectar tuberculosis latente, una induración igual o mayor de 5mm deberá considerarse positiva aun en pacientes previamente vacunados con la vacuna de BCG (Bacilo Calmette-Guerin). La posibilidad de tuberculosis latente no detectada deberá considerarse especialmente en pacientes que han emigrado de, o viajado a países con una alta prevalencia de tuberculosis o en quienes han tenido contacto estrecho con alguna persona con tuberculosis activa. Si se diagnostica tuberculosis activa, no se debe indicar Humira. Si se diagnostica tuberculosis latente, se debe iniciar tratamiento profiláctico anti- tuberculosis de acuerdo con las guías locales antes de iniciar el tratamiento con Humira. La terapia profiláctica anti-tuberculosis debe considerarse también para pacientes que tienen una prueba negativa para tuberculosis latente pero tienen factores de riesgo para infección por tuberculosis. La decisión de iniciar terapia profiláctica anti-tuberculosis en estos pacientes deberá hacerse sólo después de tomar en cuenta tanto el riesgo de tuberculosis latente como el riesgo de la terapia profiláctica. Si es necesario se deberá consultar con un médico experto en el tratamiento de tuberculosis. La terapia profiláctica anti-tuberculosis en pacientes con TB latente reduce el riesgo de reactivación en pacientes que reciben Humira, sin embargo se ha desarrollado tuberculosis activa en pacientes que reciben Humira cuyo tamizaje para detectar tuberculosis latente fue negativo y algunos pacientes quienes previamente han recibido tratamiento para tuberculosis latente o activa han desarrollado tuberculosis activa mientras están siendo tratados con agentes bloqueadores del TNF. Los pacientes que reciben Humira deberán ser monitoreados para signos y síntomas de tuberculosis activa, particularmente debido a que las pruebas para tuberculosis latente pueden ser falsamente negativas. El riesgo de una prueba de PPD falso negativo deberá considerarse especialmente en pacientes que están severamente enfermos o inmunocomprometidos. Asimismo, se debe de advertir a los pacientes para que busquen la ayuda del médico si presentan signos o síntomas sugestivos de que ocurre una infección por tuberculosis, por ejemplo, tos persistente, pérdida de peso, cansancio, fiebre moderada principalmente por las noches. Otras Infecciones Oportunistas: Se han observado infecciones oportunistas, incluyendo infecciones fúngicas invasoras en pacientes que reciben Humira. Estas infecciones no se reconocen de manera consistente en pacientes que utilizan bloqueadores del TNF, lo que ha resultado en retrasos en el tratamiento apropiado, resultando, a veces en desenlaces fatales. Los pacientes utilizando bloqueadores del TNF son más susceptibles a infecciones fúngicas serias como histoplasmosis, coccidiodomicosis, blastomicosis, aspergilosis, candidiasis y otras infecciones oportunistas. Aquellos pacientes que desarrollen fiebre, malestar general, pérdida de peso, sudoración, tos, disnea y/o infiltrados pulmonares u otras enfermedades sistémicas serias, con o sin choque concomitante, deben buscar atención médica inmediata para una evaluación diagnóstica. Para pacientes que residen o viajan a regiones en donde las micosis son endémicas, se deberá sospechar infección fúngica invasiva si desarrollan los signos y los síntomas de una posible infección fúngica. Los pacientes están en riesgo de histoplasmosis y otras infecciones fúngicas invasivas, y por lo tanto los médicos deben considerar tratamiento antifúngico empírico hasta que el patógeno o los patógenos se identifiquen. Las pruebas de antígenos y anticuerpos para histoplasmosis pueden ser negativas en algunos pacientes con infección activa. Cuando sea factible, la decisión de administrar tratamiento antifúngico empírico en estos pacientes debe consultarse con un médico con experiencia en el tratamiento de infecciones fúngicas invasivas y deberá tomarse en cuenta, tanto el riesgo de infecciones fúngicas severas como el riesgo de la terapia antifúngica. Se recomienda suspender el tratamiento con bloqueadores del TNF cuando se desarrolla una infección fúngica severa y sólo reanudarlo hasta que la infección sea controlada. Reactivación de hepatitis B: El uso de bloqueadores de TNF ha sido asociado con la reactivación del virus de hepatitis B (VHB) en pacientes que son portadores crónicos de este virus. En algunos casos la reactivación del VHB que ocurre en conjunto con los bloqueadores del TNF ha sido fatal. La mayoría de estos reportes han sido en pacientes que reciben concomitantemente otros medicamentos que suprimen el sistema inmunológico los cuales pueden contribuir a la reactivación de este virus. Los pacientes con riesgo de infección con VHB deberán ser evaluados en busca de evidencia de infección por este virus antes del inicio de la terapia con bloqueadores del TNF. Los médicos deberán tener precaución al prescribir bloqueadores de TNF en pacientes identificados como portadores de VHB. Los pacientes que sean portadores de VHB y requieran del tratamiento con bloqueadores del TNF deberán ser monitoreados estrechamente en cuanto a signos y síntomas de infección activa de VHB durante el tratamiento y por varios meses después de haberlo terminado. No hay datos sobre la seguridad y eficacia de tratamiento anti-viral en pacientes portadores de VHB y tratamiento con bloqueadores del TNF para prevenir la reactivación del VHB. Los pacientes que presenten reactivación del VHB deberán suspender el tratamiento con Humira e iniciar la terapia anti-viral apropiada. Eventos neurológicos: En raras ocasiones se ha asociado a los antagonistas de TNF, incluyendo Humira, con el inicio o la exacerbación de síntomas clínicos y/o evidencia radiográfica de enfermedad desmielinizante incluyendo esclerosis múltiple. Los prescriptores deben tener precaución al considerar el uso de Humira, en pacientes con trastornos desmielinizantes del sistema nervioso central, preexistentes o de reciente inicio. Neoplasias: En la parte controlada de los estudios clínicos de antagonistas del TNF se han observado más casos de cáncer, incluyendo linfoma, entre los pacientes recibiendo un antagonista del TNF, comparado con los pacientes que recibieron placebo. El tamaño del grupo control y la duración limitada de las porciones controladas no permite conclusiones firmes. Más aun, hay un incremento en el riesgo de linfoma en pacientes con AR con enfermedad de larga duración y muy activa, lo que complica la estimación del riesgo. Durante las fases abiertas a largo plazo del tratamiento con Humira, la tasa de cáncer ha sido similar a la esperada por la edad, el género y la raza. Con los datos actualmente disponibles, el riesgo de desarrollar linfoma u otros cánceres no se puede excluir en pacientes tratados con antagonistas del TNF. Se han reportado neoplasias, algunas fatales, en niños y adolescentes que reciben agentes bloqueadores del TNF. Aproximadamente la mitad de los casos fueron linfomas incluyendo linfoma de Hodgkin y linfoma No-Hodgkin. Los otros casos representan una variedad de otras neoplasias incluidas neoplasias raras usualmente asociadas a inmunosupresión. Las neoplasias ocurrieron después de una media de 30 meses de tratamiento, la mayoría de los pacientes estaban recibiendo inmunosupresores de forma concomitante. Estos casos se reportaron de diferentes fuentes incluyendo registros y reportes espontáneos postmercadeo. No se han conducido estudios que incluyeran pacientes con historia de neoplasias o que se continúe el tratamiento en pacientes que desarrollaron neoplasias durante el manejo con Humira. Por lo tanto se deberá ejercer precaución adicional al considerar el manejo con Humira en estos pacientes. Se han identificado reportes postregistro, muy raros, de linfoma hepatoesplénico de células T, una variante muy agresiva de linfoma que con frecuencia es fatal, en pacientes tratados con Humira. La mayoría de los pacientes tenían historia de tratamiento previo con infliximab así como azatioprina ó 6-mercaptopurina concomitantes para enfermedad de Crohn. La relación causal del linfoma hepatoesplénico de células T con Humira no es clara. Todos los pacientes, en particular aquellos con una historia de uso extenso de inmunosupresores, o pacientes con psoriasis con historia de tratamiento con PUVA deben ser examinados para detectar la presencia de cáncer de piel (no melanoma) previo y durante el uso de Humira. Se han reportado casos de leucemia aguda y crónica en asociación con el uso post-mercadeo de bloqueadores de TNF en artritis reumatoide y otras indicaciones. Los pacientes con artritis reumatoide pueden tener un mayor riesgo (por arriba de 2 veces más riesgo) que la población general para el desarrollo de leucemia aun en ausencia de tratamiento con bloqueadores de TNF. Alergias: Durante los estudios clínicos, las reacciones alérgicas serias con Humira fueron raras. En estudios postmercadeo, muy raramente se han reportado reacciones alérgicas serias incluyendo anafilaxia. De presentarse una reacción anafiláctica o cualquier otra reacción alérgica seria, la administración de Humira deberá suspenderse y deberá iniciarse terapia apropiada. El tapón que cubre la aguja de la jeringa contiene látex, esto podría causar reacciones alérgicas severas a pacientes sensibles al látex. Eventos hematológicos: Existen casos raros de pancitopenia, incluyendo anemia aplásica, que han sido reportados con el uso de inhibidores del TNF. Los eventos adversos del sistema hematológico, incluyendo citopenias médicamente significativas, como trombocitopenia o leucopenia han sido reportados con el uso de Humira. La relación causal entre estos reportes y Humira no ha sido clara. Se debe advertir al paciente que busque atención médica inmediata si desarrolla signos y síntomas sugestivos de discrasias sanguíneas (por ejemplo: fiebre persistente, equimosis, sangrado o cianosis) mientras esté recibiendo Humira. La discontinuación del tratamiento con Humira se debe considerar en pacientes con anormalidades hematológicas significativas ya confirmadas. Inmunosupresión: En un estudio de 64 pacientes de AR tratados con Humira, no hubo evidencia de que Humira cause depresión de la hipersensibilidad tardía, depresión de los niveles de inmunoglobulinas o cambio en el número de efectores de células T o B ni de las células NK, monocitos/macrófagos y neutrófilos. Vacunas: En un estudio aleatorizado, controlado con placebo, doble ciego, con 226 adultos con AR tratados con Humira, se evaluó la respuesta de anticuerpos al uso concomitante de vacunas de neumococo e influenza. Los niveles de anticuerpos protectores a los antígenos de neumococo se obtuvieron en el 86% de pacientes a quienes se les administraba Humira en comparación con 82% de pacientes en el grupo placebo. Un total de 37% de pacientes tratados con Humira y 40% de pacientes tratados con placebo incrementaron dos veces al menos 3 de 5 antígenos de neumococo. En el mismo estudio, 98% de pacientes en el grupo de Humira y 95% en el grupo placebo alcanzaron una respuesta protectora en los niveles de anticuerpos a los antígenos de influenza. De un total de 52% de pacientes tratados con Humira y 63% de pacientes tratados con placebo incrementaron 4 veces 2 de 3 antígenos de influenza. Algunos pacientes han recibido vacunas contra neumococo e influenza mientras recibían tratamiento con Humira y metotrexate; la mayoría de los pacientes fueron capaces de emitir una respuesta inmune efectiva de células B a ambas vacunas. Los pacientes que utilizan Humira pueden recibir vacunas concomitantemente excepto vacunas vivas ya que no hay información disponible acerca de la transmisión secundaria de infecciones por vacunas "vivas" en pacientes que utilizan Humira. Insuficiencia cardiaca congestiva: Aunque Humira no se ha estudiado formalmente en paciente con insuficiencia cardiaca congestiva (ICC), estudios clínicos con otros antagonistas de TNF han reportado eventos adversos relacionados a ICC, incluyendo empeoramiento o aparición de ICC. Con Humira también se han reportado casos de empeoramiento de insuficiencia cardiaca congestiva, por lo que el médico deberá tener precaución cuando utilice Humira en este tipo de pacientes y vigilarlos cuidadosamente. Procesos autoinmunes: El tratamiento con Humira puede resultar en la formación de anticuerpos autoinmunes. El impacto del tratamiento a largo plazo con Humira sobre el desarrollo de enfermedades autoinmunes es desconocido. Si un paciente desarrolla síntomas sugestivos de síndrome parecido al Lupus después del tratamiento con Humira, el tratamiento deberá suspenderse. Uso pediátrico: Humira no ha sido estudiado en niños menores de 4 años de edad. No se ha establecido la seguridad y eficacia de Humira para pacientes pediátricos en indicaciones diferentes a artritis idiopática juvenil. Uso geriátrico: Durante los estudios clínicos con Humira, 12% tenían 65 años o más y aproximadamente el 2.5% era mayor a 75 años de edad. No se observaron diferencias globales en cuanto a la eficacia entre los sujetos jóvenes y los ancianos de entre 65 y 75 años de edad. No se requiere ajustes en la dosis para esta población. La frecuencia de infecciones serias en pacientes mayores a 65 años de edad tratados con Humira fue mayor que para aquellos pacientes menores de 65 años de edad. Del número total de sujetos en estudios clínicos con Humira, 12% tenían 65 años o más y aproximadamente el 2.5% tenía 75 años o más.Debido a que hay una mayor incidencia de infecciones en la población anciana en general, se deberá tener precaución al tratar a pacientes de este grupo de edad. Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Se ha realizado un estudio de toxicidad del desarrollo perinatal/embrio-fetal en monos cynomolgus, en dosis de hasta 100 mg/kg (266 veces el ABC del humano, cuando se administran 40 mg SC con metotrexate cada semana, ó 373 veces cuando se administran 40 mg SC sin metotrexate) y ha revelado que no hay evidencia de daño al feto debido a Humira. Sin embargo, no hay estudios adecuados ni bien controlados en mujeres embarazadas. Debido a que los estudios de reproducción y desarrollo en animales no siempre son predictivos de la respuesta humana y como tampoco hay datos clínicos de Humira en la mujer embarazada, éste no debe ser utilizado durante el embarazo, a menos que sea absolutamente necesario. Se debe advertir a las mujeres en posibilidad de embarazarse de que no lo hagan mientras estén utilizando Humira. Tampoco hay datos acerca del efecto de Humira durante el trabajo de parto y el alumbramiento. Se desconoce si Humira se elimina a través de la leche materna, o si es absorbido después de su ingestión. Debido a que muchos fármacos y las inmunoglobulinas se excretan a través de la leche materna, y debido al potencial de Humira de producir reacciones adversas serias a los lactantes que están siendo alimentados al seno materno, se debe decidir si se suspende la lactancia o si se discontinúa el medicamento. Reacciones secundarias y adversas: A continuación se describen los eventos adversos reportados en estudios clínicos en pacientes con artritis reumatoide, artritis idiopática juvenil,artritis psoriásica, espondilitis anquilosante, enfermedad de Crohn y psoriasis. Humira se ha estudiado en 6593 pacientes en estudios clínicos controlados y abiertos, por más de 60 meses. Estos estudios incluyen pacientes con AR temprana y de larga evolución, así como pacientes con artritis psoriásica, espondilitis anquilosante, enfermedad de Crohn y psoriasis que incluyen a 4355 pacientes recibiendo Humira y 2487 recibiendo placebo o un comparador activo durante el periodo controlado. La proporción de pacientes que abandonaron el tratamiento durante el periodo controlado, doble ciego, en los estudios pivote fue de 4.5% para Humira y de 4.5% para pacientes control. Se puede esperar que aproximadamente el 15% de los pacientes experimenten reacciones en el sitio de inyección en base a los eventos adversos más comunes con adalimumab en los estudios clínicos controlados. Las reacciones adversas posiblemente relacionadas al uso de Humira, tanto clínicas como de laboratorio, se describen en la tabla 4. Muy común ≥1/10, común ≥1/100 de ≤1/10, poco común ≥1/1000 de ≤1/100, raro ≥1/10,000; ≤1/1,000. Se han incluido las frecuencias más altas observadas en las diferentes indicaciones.

Reacciones en el sitio de inyección: En los estudios pivote controlados, 15% de los pacientes tratados con Humira desarrollaron reacciones en el sitio de la inyección (eritema y/o comezón, hemorragia, dolor o hinchazón) comparado con el 9% de los pacientes que recibieron el tratamiento control. La mayoría de las reacciones fueron calificadas como leves y, por lo general, no requirieron la suspensión del tratamiento. Infecciones: En los estudios pivote controlados, la frecuencia de infecciones fue de 1.58 pacientes/año en los pacientes tratados con Humira y 1.42 pacientes/año en el grupo control. La incidencia de infecciones serias fue de 0.04 pacientes/año en pacientes tratados con Humira y 0.03 pacientes/año en los pacientes control. Las infecciones consistieron principalmente en infecciones de las vías respiratorias superiores, bronquitis e infecciones de vías urinarias. La mayoría de los pacientes continuaron con Humira una vez que se resolvió la infección. En los estudios controlados y abiertos de Humira han sido reportadas infecciones serias (incluyendo infecciones fatales las cuales ocurrieron raramente) con reportes de tuberculosis (miliar y extrapulmonar) e infecciones oportunistas invasivas (por ejemplo, histoplasmosis diseminada, neumonía por Pneumocystis carinii, aspergilosis y listeriosis). Neoplasias y trastornos linfoproliferativos: Durante el periodo controlado de los estudios piloto de Humira de por lo menos 12 semanas de duración, en pacientes con AR activa de moderada a severa actividad, artritis psoriásica, espondilitis anquilosante, enfermedad de Crohn y psoriasis, las neoplasias diferentes a linfoma y cáncer de piel no-melanoma se observaron con una frecuencia de 5.9% (3.5,9.9) por 1000 pacientes-año entre 3853 pacientes tratados con Humira vs una frecuencia de 4.3% (1.8,10.4) por 1000 pacientes-año entre 2183 pacientes control (duración media del tratamiento de 5.5 meses para Humira y 3.9 meses para los pacientes control). La tasa de cáncer cutáneo no-melanoma fue de 8.8 (5.7,13.5) por 1000 pacientes-año en pacientes tratados con Humira y 2.6 (0.8,8.0) por 1000 pacientes-año entre los pacientes control. De estos cánceres cutáneos, el carcinoma cutáneo de células escamosas ocurrió en una frecuencia de 2.5 (1.1,5.6) por 1000 pacientes-año en pacientes tratados con Humira y 0.9 (0.1,6.1) por 1000 pacientes-año en pacientes control. La frecuencia de linfoma (IC 95%) fue de 0.8 (0.2, 3.3) por 1000 pacientes-año en los pacientes tratados con Humira y 0.9 (0.1, 6.1) por 1000 pacientes-año en el grupo control. La frecuencia observada de neoplasias, diferentes a linfoma y cáncer cutáneo no-melanoma, es aproximadamente 8.3 por 1000 pacientes año en las fases controladas de los estudios clínicos y en las fases abiertas de estudios clínicos de extensión que se encuentran aún corriendo. La frecuencia observada de cánceres cutáneos no-melanoma es de aproximadamente 9.3 por 1000 pacientes año y la frecuencia observada para linfomas es de aproximadamente 1.2 por 1000 pacientes año. La duración media de esos estudios es de 2.7 años e incluyó a 4767 pacientes que estaban utilizando Humira por al menos un año o que desarrollaron una neoplasia dentro del primer año de iniciado el tratamiento, lo que representa a más de 15332 pacientes-año de tratamiento. Autoanticuerpos: En los sujetos de estudio en los ensayos clínicos 1-V de AR se obtuvieron muestras séricas para determinación de auto-anticuerpos. En estos estudios controlados el 11.9% de los pacientes tratados con Humira y el 8.1% de los pacientes tratados con placebo y control activo, que tuvieron anticuerpos anti-nucleares basales negativos, tuvieron títulos positivos a la semana 24. Dos pacientes de 3989 tratados con Humira en todos los estudios de AR, PsA y EA desarrollaron signos sugestivos de síndrome de pseudo-lupus; Los pacientes mejoraron al descontinuar el tratamiento. Ningún paciente desarrolló nefritis lúpica o síntomas a nivel del sistema nervioso central. El impacto del tratamiento a largo plazo en el desarrollo de enfermedades autoinmunes se desconoce. Psoriasis. De novo o empeoramiento: Se han reportado casos de psoriasis de nueva aparición, incluyendo psoriasis pustular o palmoplantar, o empeoramiento de psoriasis con el uso de bloqueadores de TNF incluyendo Humira. Muchos de estos pacientes tomaban concomitantemente inmunosupresores (por ejemplo, metotrexate, corticoesteroides). Algunos de estos pacientes requirieron hospitalización. La mayoría de estos pacientes tuvieron mejoría de la psoriasis al discontinuar el bloqueador del TNF. Algunos pacientes tuvieron una nueva recaída al ser re-tratados con un bloqueador del TNF diferente. La descontinuación de Humira debe ser considerada en casos severos, para los que no muestren mejoría o empeoren a pesar del tratamiento tópico. Elevación de enzimas hepáticas: Estudios clínicos de artritis reumatoide: en estudios clínicos de AR (AR I-IV) las elevaciones de ALT fueron similares entre pacientes que recibían Humira o placebo. En pacientes con AR temprana (duración de la enfermedad de menos de 3 años) las elevaciones de ALT fueron más comunes en el brazo combinado (Humira/metotrexate) comparado con el brazo de metotrexate como monoterapia o de Humira como monoterapia. Estudios clínicos de artritis psoriásica: las elevaciones de la ALT fueron más comunes en pacientes con artritis psoriásica comparado con pacientes en estudios clínicos de artritis reumatoide. En todas las indicaciones los pacientes con incrementos en la ALT fueron asintomáticos en la mayoría de los casos, las elevaciones fueron transitorias y se resolvieron aun continuando el tratamiento.Tabla 5. Eventos Adversos Adicionales de la Vigilancia Post-registro o de Estudios Clínicos Fase IV. Se han reportado eventos adversos durante la etapa post-registro de Humira. Dado que estos eventos se reportan de manera voluntaria, desde una población de tamaño indeterminado, no siempre es posible estimar con precisión su frecuencia o establecer una relación causal con el uso de Humira.

Interacciones medicamentosas y de otro género: Cuando Humira se administró a 21 pacientes con AR bajo tratamiento estable con metotrexate, no hubo cambios estadísticamente significativos en los perfiles de concentraciones séricas de metotrexate. En contraste, después de una o de varias dosis de metotrexate, se redujo la depuración aparente de Humira en 29% y 44%, respectivamente. Parece no ser necesario ajustar las dosis de Humira ni de metotrexate cuando se usan conjuntamente, lo cual se deriva de los estudios clínicos. No se han evaluado otras interacciones en los estudios farmacocinéticos formales. Sin embargo, en los estudios clínicos no se observaron interacciones entre Humira y otros antirreumáticos (sulfasalazina, hidroxicloroquina, leflunomide y sales de oro parenterales), glucocorticoides, salicilatos, analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos. Uso con anakinra: Se han observado infecciones serias en estudios clínicos con el uso concomitante de anakinra (un antagonista de interleucina-1) y otro inhibidor de TNF, etanercept, sin que esta combinación tenga algún beneficio adicional. Dada la naturaleza de los eventos adversos observados con esta terapia combinada con etanercept y anakinra, puede haber toxicidad similar con la combinación de anakinra y otros antagonistas de TNF, por lo tanto la combinación de Humira (adalimumab) y anakinra no se recomienda. Uso con abatacept: La administración concomitante de antagonistas de TNF y abatacept ha sido asociada a un incremento en el riesgo de infecciones, incluyendo infecciones serias, comparado con el uso sólo de antagonistas del TNF. Esta combinación no ha demostrado ningún beneficio adicional. Por lo tanto, no se recomienda el uso combinado de antagonistas de TNF y abatacept.

Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No se han realizado estudios en animales a largo plazo con Humira para evaluar su potencial carcinogénico ni sus efectos sobre la fertilidad. No se han observado efectos clastogénicos en la prueba de micronúcleos de ratón in vivo,ni efectos mutagénicos en la prueba de Ames (con Salmonella-Escherichia coli).

Dosis y vía de administración: Dosis en artritis reumatoide, artritis psoriásica y espondilitis anquilosante: Tanto para pacientes con artritis reumatoide temprana o establecida, artritis psoriásica o espondilitis anquilosante, la dosis de Humira recomendada para los pacientes adultos es de 40 mg cada dos semanas, en una sola dosis vía subcutánea (SC). De manera simultánea se pueden seguir utilizando metotrexate, glucocorticoides, salicilatos, fármacos antiinflamatorios no esteroideos, analgésicos y otros antirreumáticos, durante el tratamiento con Humira. En artritis reumatoide, algunos pacientes que no reciben metotrexate de manera concomitante pueden obtener un beneficio adicional al incrementar la frecuencia de dosificación de Humira a 40 mg cada semana (opcional). Dosis en enfermedad de Crohn: Esquema de inducción de remisión: en pacientes adultos con enfermedad de Crohn activa la dosis de inducción recomendada es la siguiente: 160mg SC (se pueden aplicar cuatro inyecciones de 40mg al día o bien dos inyecciones de 40mg al día en dos días consecutivos) seguidos de 80mg SC dos semanas después (día 15). Dos semanas después (día 29) inicia la dosis de mantenimiento de 40mg SC cada dos semanas. Los aminosalicilatos, corticoesteroides o agentes inmunomoduladores (ej. 6-mercaptopurina y/o azatioprina) pueden continuarse durante el tratamiento con Humira. Algunos pacientes que experimenten una disminución en su respuesta pueden beneficiarse con un incremento en la dosis a 40mg SC cada semana. Algunos pacientes que pudieran no responder a la semana 4, pueden beneficiarse al continuar con la dosis de mantenimiento para la semana 12. Continuar con la terapia debe ser cuidadosamente reconsiderado en un paciente que no responda en este periodo de tiempo. Durante el tratamiento de mantenimiento, las dosis de corticoesteroides pueden ser ajustadas de acuerdo a la práctica clínica habitual. Dosis en psoriasis: La dosis en pacientes adultos con psoriasis en placa es de una dosis inicial de 80mg SC seguida por 40mg SC cada dos semanas iniciando una semana después de la dosis inicial. Humira debe ser utilizado bajo la guía y supervisión de un médico. Los pacientes pueden auto inyectarse Humira si el médico determina que ello es apropiado, después del entrenamiento adecuado sobre la técnica de inyección, realizando un seguimiento médico. Los sitios de auto inyección incluyen el muslo y el abdomen, los cuales deben ser rotados. Las siguientes inyecciones nunca deben aplicarse en áreas de la piel donde haya dolor, abrasiones, hiperemia o callosidades. La solución para inyección debe ser inspeccionada visualmente en busca de partículas flotantes o decoloración antes de su administración. Humira no debe de ser mezclado en la misma jeringa o en el vial con cualquier otro medicamento. Cualquier cantidad del producto sobrante o no utilizado debe de eliminarse. Dosis en Artritis Idiopática Juvenil: La dosis para niños de >30kg de peso corporal es de 40mg SC cada dos semanas. La dosis para niños de < 30kg de peso corporal es de 20mg SC cada dos semanas. También se puede calcular la dosis con base en el área de superficie corporal para cualquier niño, en este caso la dosis se calcula a 24mg/m2SC hasta un máximo de 40mg SC cada dos semanas.

Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: No se ha establecido la dosis máxima de Humira tolerada por los seres humanos, ni se han observado dosis límites de la toxicidad durante los estudios clínicos; en estos se han administrado dosis hasta de 10 mg/kg a los pacientes sin evidencia de intoxicación. En casos de sobredosis se recomienda que el paciente sea monitorizado por cualquier signo o síntoma de reacciones o efectos adversos e instituir inmediatamente el tratamiento sintomático apropiado.

Presentación(es): La solución para inyección está conformada por 40 mg de Humira en 0.8 ml de solución estéril para administración por vía subcutánea en: Presentaciones para uso del paciente: Una caja de cartón que contiene un blister con una jeringa prellenada de una sola dosis de 40 mg de adalimumab y una torunda con alcohol. Una caja de cartón que contiene un blister con una jeringa prellenada en autoinyector de uso único, desechable, con 40 mg de adalimumab y una torunda con alcohol.

Leyendas de protección: Se requiere receta médica. No se debe congelar. No se utilice después de su fecha de caducidad. No se deje al alcance de los niños.

Nombre y domicilio del laboratorio: Abbott Laboratories de México, S.A. de C.V. Calz. de Tlalpan No.3092, Col. Ex - Hacienda Coapa, C.P. 04980, Deleg. Coyoacán, D,F., México.

Número de registro del medicamento: 195M2003 SSA IV.

Clave de IPPA: 103300415D0095

Indicado para el tratamiento de:

Publicidad

Otros medicamentos de ABBVIE

iVademecum © 2016 - 2024.

Políticas de Privacidad
Disponible en Google Play