FURODIUROL

3772 | Laboratorio CRYOPHARMA

Descripción

Principio Activo: Furosemida,
Acción Terapéutica: Antihipertensivos

Prospecto

Denominación genérica: Furosemida.

Forma farmacéutica y formulación: Solución inyectable. Cada ampolleta contiene: Furosemida 20.0 mg. Vehículo c.b.p. 2.0 ml.

Indicaciones terapéuticas: Retención de líquidos asociada a enfermedad hepática, cirrosis hepática (ascitis), insuficiencia cardiaca aguda y crónica. Hipertensión arterial leve y moderada. Así también la furosemida está indicada en la conservación de la excreción de líquidos, incluyendo las debidas a quemaduras o embarazo. Así como en los casos de crisis hipertensivas y como soporte de diuresis forzada.

Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacocinética: la furosemida se absorbe rápidamente a partir del tracto gastrointestinal. La absorción del fármaco presenta una gran variabilidad interindividual e intraindividual. El volumen de distribución de la furosemida es de 0, 1 a 0,2 litros por kg de peso corporal. El volumen de distribución puede ser más elevado en función de la enfermedad subyacente. La furosemida posee una elevada tasa de unión a proteínas plasmáticas (más del 98%), principalmente albúmina. La furosemida se elimina en su mayor parte en forma inalterada, principalmente por secreción al túbulo proximal. Tras la administración intravenosa, del 60% al 70% de la dosis de furosemida se excreta por esta vía. De las sustancias recuperadas en la orina, de un 10% a un 20% está compuesto por un metabolito glucurónido de furosemida. La dosis restante se excreta en heces, probablemente tras la secreción biliar. La vida media terminal de furosemida tras la administración intravenosa es de aproximadamente 1 a 1,5 horas. La furosemida se elimina por la leche materna, y atraviesa la barrera placentaria y se transfiere lentamente al feto. Se recupera en el feto y el recién nacido en las mismas concentraciones que en la madre. Características farmacodinámicas: El efecto diurético se presenta en los 15 minutos posteriores a la administración intravenosa. Un aumento dependiente de la dosis en la diuresis y en la natriuresis se ha demostrado en los sujetos sanos que recibían furosemida en dosis de 10 a 100 mg. La duración del efecto es aproximadamente 3 horas después de una dosis intravenosa de 20 mg de furosemida, y de 3 a 6 horas después de una dosis oral de 40 mg en personas sanas. En pacientes, la relación entre las concentraciones intratubulares de furosemida libre (estimada usando el índice de excreción de furosemida en orina) y su efecto natriurético, es de la forma de una curva sigmoidea con un índice eficaz mínimo de la excreción de furosemida de aproximadamente 10 mg/minuto. Por lo tanto, una infusión continua de furosemida es más eficaz que la inyección en bolo repetida. Por otra parte, sobre una cierta dosis en bolo del fármaco no hay aumento significativo en el efecto. El efecto de la furosemida se reduce si hay disminución de la secreción tubular o de la unión del fármaco a la albúmina intratubular. Enfermedad renal: En la insuficiencia renal la eliminación de furosemida se hace más lenta y la vida media se prolonga; la vida media terminal puede ser de hasta 24 horas en pacientes con insuficiencia renal grave. En el síndrome nefrótico, la reducida concentración de proteínas en plasma da lugar a una concentración más elevada de furosemida libre. Por otra parte, la eficacia de furosemida está reducida en estos pacientes debido a su unión a la albúmina intratubular y a la secreción tubular disminuida. La furosemida es escasamente dializable en pacientes sometidos a hemodiálisis. diálisis peritoneal y CAPD. Insuficiencia hepática: En la insuficiencia hepática, la vida media de furosemida se halla aumentada en un 30 a un 90%, principalmente debido al mayor volumen de distribución. Adicionalmente, en este grupo de pacientes existe una amplia variación de todos los parámetros farmacocinéticos. Insuficiencia cardiaca congestiva, hipertensión grave, edad avanzada: La eliminación de furosemida se hace más lenta debido a la función renal reducida, en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva, hipertensión grave y pacientes de edad avanzada. Niños prematuros y nacidos a término: En función del grado de madurez del riñón, la eliminación de furosemida puede ser más lenta. El metabolismo del fármaco también se reduce si se ve afectada la capacidad de glucuronización en el niño. La vida media terminal es inferior a 12 horas en niños de una edad de más de 33 semanas. En niños de 2 meses de edad o más, el aclaramiento terminal es el mismo que en adultos. Farmacodinamia:la furosemida es un diurético del asa que produce una diuresis de instauración rápida y corta duración. La furosemida bloquea el sistema de cotransporte de Na+K+2Cl-, localizado en la membrana de la célula luminal de la rama ascendente del asa de Henle: la eficacia de la acción salurética de la furosemida, por consiguiente, depende del fármaco que llega a los túbulos a través de un mecanismo de transporte de aniones. La acción diurética resulta de la inhibición de la resorción de cloruro sódico en este segmento del asa de Henle. Como resultado la fracción de excreción de sodio puede alcanzar el 35% de la filtración glomerular de sodio. Los efectos secundarios de la excreción aumentada de sodio son el incremento de la excreción de orina (debido al agua unida por ósmosis) y el incremento de la secreción de potasio del túbulo distal. La excreción de iones calcio y magnesio también resulta aumentada. La furosemida interrumpe el mecanismo de retroalimentación túbulo-glomerular en la mácula densa, con lo que no se produce atenuación de la actividad salurética a este nivel. La furosemida da lugar a una estimulación dependiente de la dosis del sistema renina-angiotensina-aldosterona. En la insuficiencia cardíaca, la furosemida produce una reducción aguda de la precarga (por dilatación de los vasos de capacitancia venosa). Este efecto vascular precoz parece mediado por prostaglandinas y presupone la adecuada función renal con activación del sistema renina-angiotensina y la síntesis intacta de prostaglandinas. Además, debido a su efecto natriurético, la furosemida reduce la reactividad vascular a las catecolaminas, la cual se halla aumentada en pacientes hipertensos. La eficacia antihipertensora de la furosemida es atribuible al aumento de la excreción de sodio, a la reducción del volumen sanguíneo y a la reducida capacidad de respuesta de la musculatura lisa vascular a los estímulos vasoconstrictores.

Contraindicaciones: Pacientes con hipersensibilidad a furosemida o a alguno de los componentes de la fórmula. Los pacientes alérgicos a sulfonamidas (p.ej. sulfonilureas o antibióticos del grupo de las sulfonamidas). Pacientes con hipovolemia o deshidratación. Pacientes con insuficiencia renal anúrica que no respondan a furosemida. Pacientes con hipopotasemia grave. Pacientes con hiponatremia grave. Pacientes con hipocaliemia severa. Pacientes en estado precomatoso y comatoso asociado a encefalopatía hepática. En mujeres en periodo de lactancia.

Precauciones generales: El tratamiento con furosemida requiere de una supervisión médica constante en pacientes con hipotensión; pacientes que se encuentren en riesgo particular de sufrir una caída brusca de la presión arterial, como pacientes con estenosis significativa de las arterias coronarias o de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro; pacientes con gota; pacientes con síndrome hepatorrenal, como insuficiencia renal funcional asociada a enfermedad hepática severa; pacientes con hipoproteinemia asociada, por ejemplo, a síndrome nefrótico, en los que el efecto de la furosemida puede debilitarse y potenciarse su ototoxicidad.

Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: La furosemida atraviesa la barrera placentaria y ha provocado abortos en algunos casos y muertes en animales de experimentación. No existen estudios adecuados en mujeres embarazadas, por lo que sólo debe ser utilizado durante el embarazo si el beneficio justifica el riesgo potencial para el feto, requiriéndose monitorización fetal. En el feto o en el recién nacido la furosemida se encuentra en las mismas concentraciones que en la madre. Hasta la fecha no se han detectado malformaciones en humanos que pudieran estar relacionadas con la exposición a furosemida; sin embargo, no se tiene suficiente experiencia como para llegar a una conclusión acerca de los posibles efectos nocivos sobre el embrión/feto. Furosemida pasa a leche materna y puede inhibir la lactancia. Se recomienda suspender la lactancia en mujeres tratadas con furosemida.

Reacciones secundarias y adversas: Trastornos de la sangre y el sistema linfático: Calambres musculares, tetania, debilidad muscular, alteraciones del ritmo cardiaco y síntomas gastrointestinales. El tratamiento con furosemida puede dar lugar a un aumento temporal de los niveles hemáticos de urea y creatinina, y elevación de los niveles séricos de colesterol y triglicéridos. También puede aumentar los niveles séricos de ácido úrico, pudiéndose producir ataque de gota. Ocasionalmente puede aparecer trombocitopenia, en raras ocasiones eosinofilia, fiebre o leucopenia, y en casos aislados agranulocitosis, anemia aplásica o anemia hemolítica. Trastornos del metabolismo: La tolerancia a la glucosa puede verse disminuida. En aquellos pacientes con diabetes mellitus, esto puede conducir a un deterioro del control metabólico, pudiendo manifestarse una diabetes mellitus latente. Trastornos del sistema nervioso: Raramente se producen parestesias. Trastornos auditivos: Raramente puede causar una reducción de la presión arterial, si esta es pronunciada, puede originar signos y síntomas tales como empeoramiento de la capacidad de concentración y reacción, obnubilación leve, sensación de presión en la cabeza, cefalea, mareos, somnolencia, debilidad, trastornos de la visión, sequedad de boca, intolerancia ortostática. En raras ocasiones pueden aparecer casos de vasculitis. Trastornos auditivos: Raramente pueden aparecer náuseas, vómitos o diarrea. Trastornos hepato-biliares: En casos aislados se puede desarrollar colestasis intrahepática, incremento de las transaminasas hepáticas o pancreatitis aguda. Trastornos de la piel y tejidos subcutáneos: Ocasionalmente se pueden producir reacciones cutáneas y de las mucosas como prurito, urticaria, otras erupciones o ampollas, eritema multiforme, dermatitis exfoliativa, púrpura, y fotosensibilidad. En raras ocasiones tienen lugar reacciones anafilácticas o anafilactoides graves (p.ej. con shock). Trastornos renales y desórdenes urinarios: La furosemida conduce a un aumento de la excreción de iones sodio y cloro y en consecuencia de agua. Adicionalmente, también se incrementa la excreción de otros electrolitos (en especial potasio, calcio y magnesio). Pueden aparecer alteraciones electrolíticas sintomáticas y alcalosis metabólica en forma de un déficit gradual de electrolitos. Los signos de alteraciones electrolíticas incluyen sed intensa, cefalea, confusión. El desarrollo de alteraciones electrolíticas está influenciado por factores tales como enfermedades subyacentes (p. ej. cirrosis hepática, insuficiencia cardiaca), medicación concomitante y nutrición. En especial y como consecuencia de vómitos y diarrea puede aparecer un déficit de potasio. La acción diurética de furosemida puede dar lugar o bien contribuir a la aparición de hipovolemia y deshidratación, en particular en pacientes ancianos. La depleción grave de fluidos puede conducir a la hemoconcentración con desarrollo de una tendencia a las trombosis. EI aumento en la producción de orina puede provocar o agravar las molestias en pacientes con obstrucción del flujo de orina. Así pues, se puede producir una retención aguda de orina con posibles complicaciones secundarias, por ejemplo en pacientes con trastornos del vaciado de la vejiga, hiperplasia prostática o estrechamiento uretral. En raras ocasiones se han reportado casos de nefritis intersticial. En los niños prematuros, la furosemida puede precipitar una nefrocalcinosis/nefrolitiasis. Si la furosemida se administra a niños prematuros durante las primeras semanas de vida, puede ocasionar un aumento del riesgo de persistencia del conducto arterioso.

Interacciones medicamentosas y de otro género: Interacciones con la comida: El modo y la proporción en la que está afectada la absorción de furosemida por la ingesta de alimentos parece depender de la forma farmacéutica. Se recomienda que las formas orales de furosemida sean administradas con el estómago vacío. Interacciones con otros medicamentos: Precauciones por uso concomitante:Aminoglucósidos y otros fármacos ototóxicos: La furosemida puede potenciar la ototoxicidad de los aminoaglucósidos y la de otros medicamentos ototóxicos. Dado que esto puede conducir a lesiones auditivas irreversibles, estos medicamentos sólo deberían utilizarse con furosemida bajo estricta indicación médica. Cisplatino: La administración concomitante de furosemida y cisplatino ofrece un riesgo de aparición de efectos ototóxicos. Además, la nefrotoxicidad de cisplatino podría aumentar si furosemida no se administra a dosis bajas (p. ej. 40 mg en pacientes con función renal normal) y con equilibrio positivo de fluidos cuando se emplee para conseguir la diuresis forzada durante el tratamiento con cisplatino. Sucralfato: Furosemida oral y sucralfato no deben ser administrados con un intervalo menor de 2 horas porque el sucralfato disminuye la absorción de la furosemida del intestino y reduce su efecto. Antibióticos nefrotoxicos: La furosemida puede potenciar el efecto tóxico de los antibióticos nefrotóxicos. Antidiabéticos / simpaticomiméticos con efecto hipertensor:La furosemida puede debilitar el efecto de los medicamentos antidiabéticos y de los simpaticomiméticos con efecto hipertensor (p.ej. epinefrina y norepinefrina). Relajantes musculares /teofilina: Los efectos de los relajantes musculares tipo curare o de teofilina pueden incrementarse. Sales de Litio: Furosemida disminuye la excreción de sales de litio. Por ello, se recomienda que los niveles de litio sean monitorizados cuidadosamente en pacientes que reciban esta combinación. Antihipertensores / medicamentos con potencial hipotensor: Si se administran concomitantemente con furosemida hay que prever una potenciación del efecto antihipertensor. La administración concomitante de antiinflamatorios no esteroideos incluyendo ácido acetilsalicílico podría reducir el efecto de furosemida. En pacientes con deshidratación o hipovolemia, los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos podrían causar insuficiencia renal aguda. La toxicidad de los salicilatos podría ser incrementada por furosemida. Corticosteroides, carbenoxolona, cantidades importantes de regaliz, laxantes (en caso de uso prolongado): Cuando se administran de manera conjunta con furosemida puede incrementarse el riesgo de desarrollo de hipopotasemia. Fenitoína: Se podría producir una atenuación del efecto de furosemida tras la administración concomitante de fenitoína. Probenecid, metotrexato y otros medicamentos que, al igual que furosemida, sufren secreción tubular renal significativa: Estos medicamentos pueden reducir el efecto de furosemida. Por otro lado, la furosemida puede reducir la eliminación renal de estos medicamentos. En caso de tratamiento concomitante a altas dosis, se podría llegar a un incremento de los niveles séricos y por tanto a un incremento del riesgo de aparición de efectos adversos debidos a furosemida o a la medicación concomitante. Digitálicos / inductores de la prolongación del intervalo QT: Algunas alteraciones electrolíticas como hipopotasemia o hipomagnesemia, podrían incrementar la toxicidad de algunos medicamentos (p. ej. digitálicos y medicamentos inductores del síndrome de prolongación del intervalo QT).

Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: El tratamiento con furosemida puede provocar aumentos transitorios en las concentraciones sanguíneas de creatinina, urea, y aumentar las concentraciones séricas de colesterol y de triglicéridos. También pueden aumentar las concentraciones séricas de ácido úrico. En casos aislados se puede desarrollar un aumento de las transaminasas hepáticas.

Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Con base en estudios epidemiológicos, no es posible una clasificación de carcinogenicidad por furosemida en humanos. Los resultados de las pruebas in vitro sobre bacterias y células de mamíferos mostraron una mutagenicidad positiva y negativa. Sin embargo, la inducción de las mutaciones genéticas y cromosómicas sólo se observaron cuando la furosemida alcanzaba concentraciones citotóxicas. La furosemida no afectó la fertilidad de ratas hembras y machos a dosis diarias de 90 mg/kg de peso corporal y de ratones hembras y machos a dosis diarias de 200 mg/kg de peso corporal. Después del tratamiento con furosemida no fueron observados efectos embriotóxicos o teratogénicos importantes en varias especies animales incluyendo ratones, ratas, gatos, conejos y perros.

Dosis y vía de administración: Adultos: la terapia parenteral con furosemida solamente se debe usar en los pacientes que no pueden tomar medicamentos orales o en situaciones de urgencia, y se debe reemplazar con la terapia oral tan pronto como sea práctico. La dosis diaria máxima de furosemida recomendada para adultos tanto para la administración oral como intravenosa es de 1,500 mg. En niños, la dosis de furosemida recomendada para administración parenteral, es de 1 mg/kg de peso corporal hasta una dosis diaria máxima de 20 mg. Retención de líquidos asociada a insuficiencia cardiaca congestiva crónica: La dosis inicial recomendada es de 20 a 80 mg/día divididos en dos o tres administraciones. Se harán los ajustes necesarios de acuerdo con la respuesta obtenida. Retención de líquidos asociada a insuficiencia cardiaca congestiva aguda: La dosis inicial recomendada es de 20 a 40 mg/día administrada como inyección intravenosa en bolo. Se harán los ajustes necesarios de acuerdo con la respuesta obtenida. Retención de líquidos asociada a insuficiencia renal crónica: En tratamiento intravenoso, la dosis de furosemida se puede determinar comenzando con una infusión continua intravenosa de 0.1 mg/minuto, aumentando gradualmente cada media hora de acuerdo con la respuesta obtenida. Conservación de la excreción de líquidos en insuficiencia renal aguda: Antes de iniciar el tratamiento con furosemida debe corregirse la hipovolemia, la hipotensión y el significativo desequilibrio ácido-básico y electrolítico. Se recomienda pasar lo más pronto posible de la administración intravenosa a la oral. La dosis inicial recomendada es de 40 mg en inyección intravenosa. Si no se obtiene el aumento deseado de excreción de líquidos, la furosemida puede administrarse en infusión continua, comenzando a razón de 50 a 100 mg/hora. Retención de líquidos asociada a enfermedad hepática: La furosemida se emplea como complemento del tratamiento con antagonistas de la aldosterona en aquellos casos en los que éstos no son suficientes por sí mismos. Con el fin de evitar complicaciones como intolerancia ortostática o desequilibrio ácido-básico y electrolítico, la dosis se debe determinar cuidadosamente de manera que la pérdida inicial de líquidos sea gradual. Para adultos esto significa una dosis que produzca una pérdida de peso corporal de aproximadamente 0.5 kg al día. Si el tratamiento intravenoso es absolutamente necesario, la dosis inicial única es de 20 a 40 mg. Crisis hipertensivas: La dosis inicial recomendada de 20 a 40 mg se administra como inyección intravenosa en bolo y puede ajustarse según la respuesta obtenida. Soporte de diuresis forzada en intoxicaciones: La furosemida se administra por vía intravenosa agregándola a infusiones de soluciones electrolíticas. La dosis depende de la respuesta a la furosemida. Las pérdidas de líquidos y electrólitos deben ser corregidas antes y durante el tratamiento. En el caso de intoxicación con sustancias ácidas o alcalinas, la eliminación se puede incrementar adicionalmente alcalinizando o acidificando la orina, respectivamente. La dosis inicial recomendada es de 20 a 40 mg por vía intravenosa. Niños:La dosis es de 1 mg/kg de peso corporal. Si la respuesta diurética a la dosis inicial no es satisfactoria, la dosis se puede aumentar en 1 mg/kg después de 2 horas de la última dosis, hasta que se obtenga el efecto diurético deseado. No se recomiendan dosis mayores de 6 mg/kg de peso corporal.

Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: El cuadro clínico en la sobredosificación aguda o crónica depende principalmente del alcance y consecuencias de la pérdida de líquidos y electrolitos, p.ej. hipovolemia, deshidratación, hemoconcentración, arritmias cardíacas (incluyendo bloqueo AV y fibrilación ventricular). Los síntomas de dichas alteraciones incluyen hipotensión grave (progresando a shock), la insuficiencia renal aguda, trombosis, delirio, parálisis fláccida, apatía y confusión. No se conoce ningún antídoto específico de la furosemida. En caso de ingestión reciente se puede intentar limitar la ulterior absorción sistémica del principio activo mediante medidas tales como lavado gástrico u otras destinadas a reducir la absorción (p. ej. carbón activo). Se deben corregir las alteraciones del equilibrio hidroelectrolítico clínicamente relevantes. Esta corrección puede precisar una monitorización médica intensiva y medidas terapéuticas específicas, junto con la prevención y tratamiento de las complicaciones graves resultantes de tales alteraciones y otros efectos sobre el organismo.

Presentación(es): Caja con 5 ampolletas de 20 mg en 2 ml.

Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C. Protéjase de la luz. No se administre si la solución contiene partículas en suspensión o sedimentos.

Leyendas de protección: Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. Literatura exclusiva para médicos. No se use en el embarazo ni en la lactancia.

Nombre y domicilio del laboratorio: LABORATORIOS CRYOPHARMA, S.A. de C.V. Km. 22.5 Carretera Guadalajara-Morelia, 45640. Tlajomulco de Zúñiga, Jal.

Número de registro del medicamento: 88175 SSA IV.

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