HALOPERIL

4544 | Laboratorio PSICOFARMA

Descripción

Principio Activo: Haloperidol,
Acción Terapéutica: Antipsicóticos

Prospecto

Solución

Denominación genérica: Haloperidol.

Forma farmacéutica y formulación: Solución. Cada mL contiene: Haloperidol 2 mg. Vehículo cbp 1 mL.

Indicaciones terapéuticas: HALOPERIL®es haloperidol un fármaco antipsicótico derivado de las butirofenonas cuyas propiedades y formato farmacéutico en solución oral lo hacen particularmente efectivo e indicado como terapia de primera elección en el rápido e inmediato control de los síntomas muy manifiestos y marcados de los trastornos psicóticos agudos con marcada agitación psicomotriz y con síntomas positivos de la esquizofrenia, tales como las alucinaciones y los delirios. Así como también en psicosis crónica, psicosis alcohólica y psicosis senil. HALOPERIL®se emplea además en los estados confusionales y conducta agresiva producidos en la psicosis senil, lesión cerebral o en el paciente geriátrico. También se ha empleado con éxito en pacientes crónicos; sin embargo, no es recomendable administrarlo a pacientes hebefrénicos con trastorno depresivo. Se ha utilizado con éxito para tratar casos de corea de Huntington, balismo, síndrome de Giles de la Tourette, blefaroespasmo psicógeno o no, tartamudeos de origen central y en otros movimientos anormales.

Contraindicaciones: HALOPERIL® esta contraindicado en caso de hipersensibilidad a haloperidol y/o excipientes de la fórmula. Pacientes con enfermedad de parkinson, epilepsia, insuficiencia hepática o renal. Pacientes con depresión del Sistema Nervioso Central por toxicidad severa o estados comatosos. Durante el embarazo y la lactancia.

Precauciones generales: Pueden producirse reacciones distónicas particularmente en niños y adolescentes; razón por la cual debe utilizarse con extrema precaución en niños. Haloperidol puede también causar reacciones extrapiramidales graves en pacientes con hipertiroidismo. Debe utilizarse con precaución o evitarse su uso en pacientes con insuficiencia vascular cerebral y de la función respiratoria; así como en los que presentan glaucoma de ángulo cerrado, antecedentes de ictericia, parkinsonismo, diabetes mellitus, hipotiroidismo, miastenia grave, íleo paralítico, hiperplasia prostática o retención urinaria. Los pacientes debilitados son más propensos a los efectos adversos, así como los de edad avanzada, especialmente los pacientes que padecen de demencia. Se recomienda una revisión ocular en pacientes en tratamiento a largo plazo, así como evitar una exposición directa a la luz solar. Los efectos de haloperidol sobre el centro del vómito pueden enmascarar los síntomas de sobredosificación de otros fármacos, o de otros trastornos como la obstrucción intestinal. La administración a temperaturas extremas es peligrosa pues las fenotiazinas alteran la regulación de la temperatura corporal. Se debe utilizar con precaución en presencia de una infección aguda o leucopenia. Se recomienda realizar un recuento hemático si el paciente desarrolla una infección inexplicable o fiebre. Su empleo al final del embarazo puede producir intoxicación del recién nacido. La administración de este tipo de fármaco puede prolongar el parto y su administración debe aplazarse hasta que el cuello esté dilatado 3-4 cm. Un número de casos de bronconeumonía, algunos fatales, se ha presentado con el uso de fármacos antipsicóticos, incluyendo Haloperidol. Se ha postulado que el letargo y disminución de la sensación de sed, debido a la inhibición central, puede conducir a deshidratación, hemoconcentración y ventilación pulmonar reducida. Por lo tanto, si los signos y síntomas mencionados aparecen, especialmente en ancianos, el médico debe establecer puntualmente una terapia de alivio. La ingesta de alcohol con este fármaco debe evitarse, debido a los posibles efectos aditivos y de hipotensión que pueden presentarse. Haloperidol, puede deteriorar las habilidades mentales y/o físicas, requeridas para la ejecución de tareas peligrosas tales como: operar maquinaria o conducir vehículos de motor. El paciente debe ser informado y se le debe indicar la suspensión de dichas actividades hasta que se conozca su susceptibilidad al mismo. Aunque no ha sido reportado con Haloperidol, la disminución de colesterol en suero y/o cambios cutáneos y oculares, han sido reportados en pacientes que recibieron fármacos químicamente relacionados. Debe administrarse con precaución en pacientes: Con desórdenes cardiovasculares severos, debido a que tiene la posibilidad de experimentar hipotensión pasajera y/o precipitación de dolor de tipo anginoso. Si ocurre hipotensión y se requiere de un vasopresor, se puede utilizar metaraminol, fenilefrina o norepinefrina. Que reciban medicamentos anticonvulsivantes, con un historial de convulsiones o con anormalidades electroencefalográficas. Si está indicado, una adecuada terapia anticonvulsionante debe ser mantenida concomitantemente. Que reciban anticoagulantes. Si se requiere medicación concomitantemente antiparkinsoniana, esta debe de continuarse después de la discontinuación de Haloperidol, debido a la diferencia en las velocidades de excreción. Si ambos fármacos son discontinuados simultáneamente pueden presentarse síntomas extrapiramidales. Tomar en cuenta la posibilidad de un incremento en la presión intraocular cuando fármacos anticolinérgicos, incluyendo a los agentes antiparkinsonianos, son administrados concomitantemente con Haloperidol. Si manifestaciones de discinesias tardías son detectadas durante el uso del fármaco, este debe ser discontinuado.

Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Haloperidol es clasificado como categoría C por la FDA. Una revisión del empleo de fenotiazinas en el embarazo y durante la lactancia concluyó que no existen indicios claros de que estos fármacos causen un aumento significativo de malformaciones fetales. Sin embargo, no existen estudios adecuados y bien controlados con Haloperidol en mujeres embarazadas. Existen informes, sin embargo, de casos de malformaciones de extremidades observadas después del uso de haloperidol junto con otros fármacos, de los que se duda su potencial teratogénico, durante el primer trimestre de embarazo. La relación causal no fue establecida en estos casos. Puesto que tal experiencia no excluye la posibilidad de daño fetal debido a haloperidol, el empleo de este medicamento durante el embarazo y la lactancia debe realizarse únicamente si el beneficio potencial justifica el riesgo potencial para el feto o niño. Si se administra durante el parto, se deben de tomar en cuenta la posibilidad de letargia y efectos extrapiramidales en el recién nacido a causa de la lenta eliminación del fármaco. Niños de madres que recibieron antipsicóticos el último trimestre del embarazo, ocasionalmente han presentado al nacer rigidez muscular importante, la cual cede con antihistamínicos. Este fármaco es excretado la leche materna en cantidades elevadas para el neonato.

Reacciones secundarias y adversas: Neurológicos: Efectos extrapiramidales tales como parkinsonismos, acatisia, discinesia, distonía, hiperreflexia, rigidez, opistótonos y, ocasionalmente, crisis oculógira son los más frecuentemente reportados con la administración de Haloperidol. Cefalea, vértigo y crisis cerebrales han sido también reportadas. La incidencia y la severidad de las reacciones extrapiramidales son usualmente relacionadas con la dosis y, como una regla, tienden a disminuir cuando la dosis es reducida o el fármaco es temporalmente discontinuado. Sin embargo, existen variabilidades considerables entre pacientes, y, aunque algunos individuos pueden tolerar dosis más altas que la dosis promedio de Haloperidol, las reacciones extrapiramidales pueden presentarse a dosis relativamente bajas. La administración de un agente anticolinérgico es usualmente, pero no siempre, efectivo en la prevención o alivio de los efectos extrapiramidales asociados con Haloperidol. Discinesias orales tardías: Como con todos los agentes antipsicóticos, discinesias tardías pueden presentarse en algunos pacientes con una terapia prolongada o pueden surgir después de que la terapia con el fármaco ha sido discontinuada. El riesgo aumenta en pacientes ancianos con terapias a dosis altas, especialmente en mujeres. Los síntomas son persistentes y en algunos pacientes pueden ser irreversibles. El síndrome es caracterizado por movimientos involuntarios de la lengua, cara, boca o mandíbula. Algunas veces puede ser acompañada por movimientos involuntarios de las extremidades. No se conoce un tratamiento efectivo para este padecimiento, no obstante, los agentes anticolinérgicos usualmente se emplean para aliviar los síntomas de este síndrome. Se sugiere que todos los agentes antipsicóticos deben ser descontinuados si estos síntomas se presentan. Efectos sobre la conducta: Insomnio, reacciones depresivas, y estados confusos tóxicos son los efectos que más comúnmente se presentan. Somnolencia, letargia, estupor y catalepsia, confusión, nerviosismo, agitación, ansiedad, euforia y exacerbación de síntomas psicóticos, incluyendo alucinaciones, también han sido reportadas. Cardiovasculares: Taquicardia, hipertensión y cambios electrocardiográficos que incluyen prolongación del intervalo QT. Se ha presentado hipotensión, pero no se ha reportado hipotensión ortostática severa. Sin embargo, pueden ser requeridas medidas de soporte, incluyen la administración de vasopresores IV, tales como norepinefrina. Epinefrina no debe ser usado, debido a que Haloperidol puede bloquear el efecto vasoconstrictor de este fármaco. Reacciones autonómicas: xerostomía, visión borrosa, retención urinaria, incontinencia, diaforesis y priapismo han sido reportados. Reacciones hematológicas: Leucopenia y leucocitosis media y usualmente temporal, disminuciones mínimas en la cuenta de los glóbulos rojos, anemia o una tendencia hacia la monocitosis. Efectos hepáticos: Daño en la función del hígado y/o ictericia. Endocrinos: Irregularidades menstruales, mastalgia, hiponatremia, hipoglucemia, hiperglucemia, incremento en la libido, impotencia, ginecomastia y cambios en la concentración de glucosa en sangre. Efectos gastrointestinales: Pirosis, náuseas, vomito, anorexia, perdida de peso, constipación, diarrea e sialorrea. Efectos diversos: Otros efectos inusuales encontrados incluyen edema periférico, hipocolesterolemia. Alopecia, laringoespasmo, broncoespasmo, y respiración profunda incrementada y neumonía. Reacciones dermatológicas: exantema maculopapular y casos aislados de fotosensibilidad y pérdida de cabello. La hiperamonemia se ha reportado en un niño de 5 y medio años de edad con citrulinemia, después del tratamiento con Haloperidol. Síndrome neuroléptico maligno: al igual que con otros fármacos neurolépticos, puede presentarse este síndrome con el empleo de Haloperidol.

Interacciones medicamentosas y de otro género:

Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No se encontró potencial mutagénico con haloperidol en el ensayo de activación microsomal de Ames en Salmonella. Se obtuvieron resultados negativos o positivos irregulares de los efectos de haloperidol sobre el número y la estructura cromosomica, en estudios in vitro e in vivo. La evidencia citogenética disponible se considera también incoherente hasta el momento. Se realizaron estudios de carcinogenicidad con haloperidol, administrado en forma oral, en ratas Whistar (a dosis mayores de 5 mg/kg/día durante 24 meses) y en ratones suizos albinos (a dosis mayores de 5 mg/kg/día durante 18 meses). En el estudio, la supervivencia de estos grupos fue menor que los grupos tratados con la dosis óptima, en los que se redujo el riesgo de desarrollar tumores. Sin embargo, aunque un número relativamente grande de ratas sobrevivió hasta el final del estudio en grupos de machos y hembras a dosis altas, estos animales no tuvieron una incidencia mayor de tumores que los grupos control. Por lo tanto, este estudio sugiere la ausencia de incrementos en la incidencia de neoplasia en ratas a dosis 20 veces mayores que la dosis usual diaria en humanos para pacientes crónicos o resistentes. En ratones hembras tratadas con dosis 5 y 20 veces mayores que la dosis diaria inicial más alta para pacientes crónicos y resistentes, hubo un incremento estadísticamente significativo en la incidencia de neoplasia en glándula mamaria y tumor total; a dosis 20 veces mayores hubo incremento estadísticamente significativo de neoplasia de la glándula pituitaria. En el ratón macho no hubo diferencias estadísticamente significativas en la incidencia de los tumores totales o tipos de tumores específicos. Los fármacos antipsicóticos elevan los niveles de prolactina, que persiste durante la administración crónica. Experimentos en cultivos de tejido indican que aproximadamente una tercera parte de los casos de cáncer de mama están relacionados con prolactina in vitro, un factor de importancia potencial si la prescripción de este fármaco es contemplado en pacientes con cáncer de mama previamente detectado. Aunque los disturbios tales como galactorrea, amenorrea, ginecomastia e impotencia han sido reportados, el significado clínico de la elevación de los niveles de prolactina en suero es desconocido en la mayoría de los pacientes. Roedores que recibieron dosis 2-20 veces mayores que la dosis de haloperidol usual máxima en humanos por vía oral o parenteral presentaron un incremento en la incidencia de reabsorción, fertilidad reducida, parto retardado y muerte del feto. No se han reportado efectos teratogénicos en ratas, conejos o perro a este rango de dosis, pero se observó paladar hendido en ratones que recibieron dosis 15 veces mayores que dosis máxima usual en humanos. El paladar hendido en ratones se presenta debido a una respuesta inespecífica a estrés o inadecuado balance nutricional, así como a una variedad de fármacos; esta no es una evidencia que relacione este fenómeno para predecir el riesgo en humanos con la mayoría de estos agentes.

Dosis y vía de administración: Oral. Adultos:iniciar con 1 a 15 mg divididos en 3 tomas al día; ajustar la dosis de acuerdo a la respuesta y necesidades; Para manifestaciones psicóticas leves o mínimas, dosis de 2.5 a 5 mg/día; Para sintomatología psicótica crónica, dosis de 5 a 20 mg/día; Para la Psicosis aguda, de 10 a 60 mg por día. La dosis máxima puede ser hasta de 100 mg en 24 horas. En ancianos se reducirá la dosis a la mitad o la tercera parte. Niños:De 3 a 12 años o entre 15 a 40 Kg de peso, la dosis media de 0.05 mg/kg de peso/día, divididos en dos o tres tomas y aumentar de acuerdo a las necesidades y tolerancia, se puede aumentar 0.5 mg cada cinco a siete días hasta llegar a un máximo de 0.15 mg/kg de peso divididas en 3 tomas al día.

Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: No se han reportado muertes por sobredosificación. En general los síntomas de sobredosificación pueden ser: exageración de los efectos farmacológicos conocidos y de las reacciones adversas de las cuales las más prominentes son: 1) reacciones extrapiramidales severas, 2) hipotensión o 3) sedación. El paciente puede parecer comatoso con depresión respiratoria e hipotensión, la cual puede ser lo suficientemente severa para producir un estado de shock. La reacción extrapiramidal puede manifestarse por debilidad muscular o rigidez y temblores generalizados y localizados, como una demostración de acinética o tipos de agitación. El tratamiento que se debe seguir en un caso de sobredosificación es: lavado gástrico o inducción de emesis, después de la administración de carbón activado. Ya que no existe un antídoto específico, el tratamiento es principalmente de apoyo. Se debe proveer al paciente una buena ventilación empleando un vía orofaringeal o por tubo endotraqueal, o en casos de coma prolongados por traqueotomía. La depresión respiratoria puede ser contrarrestada con respiración artificial y respiradores mecánicos. La hipotensión y el colapso circulatorio pueden ser contrarrestados por el uso de fluidos intravenosos, plasma, concentrados de albúmina y agentes vasopresores, tales como el norepinefrina. La epinefrina no debe de usarse. En casos de reacciones extrapiramidales severas se debe de administrar medicación anticolinérgica. Los signos vitales y el electrocardiograma deben ser monitoreados, especialmente las señales de prolongación en los intervalos Q-T o en las disrritmias; el monitoreo debe continuarse hasta que el electrocardiograma sea normal. Las arritmias severas deben ser tratadas con medidas adecuadas antiarrítmicas.

Presentación(es): Caja con frasco con 15 mL y gotero.

Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo y la lactancia. Contiene 5% de azúcar.

Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México por: LABORATORIOS ALPHARMA, S.A. DE C.V. Boulevard Pípila No. 1, Esq. Av. del Conscripto, Col Manuel Ávila Camacho, Deleg. Miguel Hidalgo CP 11610, México, D. F. Para: PSICOFARMA S.A. de C.V. Calz. De Tlalpan No. 4369. Col. Toriello Guerra, Deleg. Tlalpan, C. P. 14050. México, D. F.

Número de registro del medicamento: 117M2010 SSA IV.

Solución Inyectable

Denominación genérica: Haloperidol.

Forma farmacéutica y formulación: Solución inyectable. Cada ampolleta contiene: Haloperidol 5 mg. Vehículo cbp. 1 ml.

Indicaciones terapéuticas: Antipsicótico. Haloperil es una butiferona perteneciente a una serie fármacos de tranquilizantes mayores cuyas propiedades lo hacen efectivo en el manejo de trastornos psicóticos como esquizofrenia aguda y crónica. Paranoia. Agitación, manía, alcoholismo (Psicosis de Korsakoff). Alucinaciones y alteraciones de la personalidad. Trastornos conductuales explosivos o de hiperactividad severos en niños. Útil como coadyuvante en el tratamiento de dolor crónico severo y para el hipo de tratamiento difícil náuseas y vómito (antiemético).

Farmacocinética y farmacodinamia: Haloperil se absorbe lentamente en el sitio de inyección y gradualmente es liberado a la circulación sanguínea donde es hidrolizado. Se une en un 90% a proteínas plasmáticas, se distribuye ampliamente en el cuerpo y cruza la barrera hematoencefálica. Su volumen de distribución es de 7.9 ± 2.5 l/kg. Sus niveles plasmáticos máximos son registrados en 20 minutos, después de su administración intramuscular, y presenta una vida media plasmática de 13 a 20 horas. La vida media de eliminación de este fármaco es de 21 horas (13-36 h) y se excreta a través de la orina y heces. La depuración total sistémica es de 11.8 ml/min/kg. Este rango se incrementa en niños y disminuye en adultos mayores. Su mecanismo de acción es desconocido pero se ha atribuido a la inhibición del mecanismo de transporte cerebral de monoaminas (especialmente en la transmisión de neuronas dopaminérgicas). La respuesta terapéutica de haloperidol depende de su afinidad por los receptores dopaminérgicos D-1 y D-2. Haloperidol no tiene actividad anticolinérgica o antihistaminérgica. Haloperidol al inhibir los receptores de dopamina interactúa probablemente con el tejido mesocortical, límbico y ganglios basales actuando directamente sobre las alucinaciones. Haloperidol es útil como coadyuvante en el tratamiento del dolor crónico debido a su actividad límbica. Poblaciones especiales: Los pacientes pediátricos pueden ser más propensos a desarrollar reacciones neuromusculares o extrapiramidales, especialmente distonías, siendo especialmente proclives los niños con enfermedades agudas, como varicela, infecciones del SNC, sarampión, gastroenteritis o deshidratación. Para evitar confusión con los signos sobre el SNC de una enfermedad primaria no diagnosticada responsable del vómito (p. ej. Síndrome de Reye) y otras encefalopatías, evitar el uso de antipsicóticos y otras hepatotoxinas en niños y adolescentes cuyos signos y síntomas sugieran la existencia de síndrome de Reye. Uso precautorio, recomendándose vigilancia estricta durante el tratamiento. Los pacientes geriátricos parecen presentar una mayor predisposición a sufrir hipotensión ortostática y una mayor sensibilidad a los efectos anticolinérgicos y sedantes. Tienen mayor tendencia a padecer efectos secundarios extrapiramidales, como disquinesia tardía. Se recomienda observación durante el tratamiento para detectar signos precoces de disquinesia tardía y la reducción o interrupción del tratamiento.

Contraindicaciones: HALOPERIL®está contraindicado en caso de hipersensibilidad al principio activo y/o cualquier componente de la formulación, depresión severa del sistema nervioso central debido al alcohol y otros fármacos depresores, lesiones del ganglio basal; enfermedad de Parkinson, excepto en el caso de discinesia debida a tratamiento por levodopa. Su uso durante el embarazo y la lactancia está contraindicado.

Precauciones generales: Haloperidol debe administrarse cautelosamente en pacientes:

Con trastornos cardiovasculares severos, ya que puede precipitar hipotensión y dolor anginoso. Pacientes medicados con anticonvulsivantes, antecedentes de epilepsia o anormalidades en el EEG. Pacientes tratados con anticoagulantes. Pacientes con feocromocitoma, daño hepático o renal. Diabetes: puede provocar una alteración de los niveles de glucosa en sangre. Enfermedades respiratorias (asma crónico, enfermedad pulmonar obstructiva crónica): puede tener efectos depresores sobre la función respiratoria. Reacciones de fotosensibilidad: no es recomendable una exposición prolongada al sol debido al riesgo de producirse manifestaciones de fotosensibilidad. Actividades especiales: no se aconseja la conducción de vehículos ni el manejo de maquinaria peligrosa o de precisión. Evitar el consumo de bebidas alcohólicas.

Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Haloperidol es clasificado con categoría C por la FDA. Estudios en animales (ratas) se administraron vía oral y parenteral, dosis 2 a 20 veces mayores que la dosis máxima recomendada en humanos de haloperidol, mostrando un incremento en la incidencia de resorción, disminución en la fertilidad, retraso en el parto y mortalidad fetal. No existen estudios adecuados y bien controlados realizados con haloperidol en mujeres embarazadas y durante la lactancia. Haloperidol se excreta en la leche materna (proporción leche/plasma, 0.6-0.7) por lo que el médico debe evaluar la suspensión de la lactancia o descontinuación del medicamento. Si su empleo es necesario durante ambos periodos se debe valorar el riesgo-beneficio y asegurar que el beneficio potencial supere el riesgo potencial, bajo responsabilidad del médico.

Reacciones secundarias y adversas: Frecuentes (10-25%):somnolencia, sedación, sequedad de boca, visión borrosa, retención urinaria y estreñimiento; al inicio del tratamiento: síntomas extrapiramidales como parkinsonismo, acatisia y distonía que están relacionados con la dosis. Ocasionales: (1-9%):ictericia colestática a veces con eosinofilia (durante el primer mes de tratamiento), leucopenia transitoria, fotodermatitis, urticaria, erupciones acneiformes, erupciones maculopapulares, prurito, angioedema, insomnio, mareos e íleo paralítico. Raros (< 1%):hipotensión ortostática, hipertensión, taquicardia (al aumentar la dosis rápidamente), bradicardia, insuficiencia cardiaca congestiva, arritmia cardíaca, colapso, agranulocitosis (4ª. y 10ª. semana del tratamiento), discinesia tardía después de meses o años de tratamiento (caracterizado por movimientos rítmicos involuntarios de la lengua, cara, boca o manos); síndrome neuroléptico maligno (caracterizado por hipertermia, rigidez muscular generalizada, inestabilidad autonómica, conciencia alterada); galactorrea, amenorrea, retinopatía pigmentaria y convulsiones. El tratamiento debe ser suspendido inmediatamente en el caso de que el paciente experimente algún episodio de fiebre (41°C) ó rigidez muscular grave, con alteraciones respiratorias.

Interacciones medicamentosas y de otro género: Se ha reportado que haloperidol interfiere con la propiedad anticoagulante de fenindiona. El uso concomitante de epinefrina con haloperidol puede bloquear los efectos a-adrenérgicos de la epinefrina, dando lugar a hipotensión y taquicardia severas. Pueden aparecer efectos en el SNC si el haloperidol se combina con metildopa. Haloperidol inhibe el metabolismo de los antidepresivos tricíclicos al incrementar sus concentraciones plasmáticas. También incrementa la toxicidad de éstos (efectos anticolinérgicos, toxicidad cardiovascular y disminución del umbral convulsivo). La amisulpirida, astemizol, eritromicina, fluconazol y agentes antiarrítmicos producen cardiotoxicidad (prolongación del segmento QT, "torsades de pointes" e insuficiencia cardíaca. La actividad anticolinérgica de los alcaloides activos presentes en la belladona pueden predisponer al paciente a una actividad anticolinérgica excesiva (sequedad bucal severa, constipación, disminución urinaria, sedación excesiva, visión borrosa). El bupropión incrementa los niveles plasmáticos del haloperidol al inhibir al citocromo P450 2D6 mediador del metabolismo de haloperidol. La carbamazepina disminuye la efectividad del haloperidol al igual que la dehidroepiandrosterona. El uso concomitante de haloperidol con dextrometorfano incrementa sus efectos adversos (excitación del SNC, confusión mental, depresión respiratoria, nerviosismo, tremor, insomnio, diarrea). Haloperidol disminuye la efectividad de los anticoagulantes como el dicumarol. La fluoxetina inhibe el metabolismo del haloperidol incrementando la intensidad de los efectos adversos y la cardiotoxicidad. Haloperidol puede alterar el efecto antiparkinsoniano de Levodopa. No debe suspenderse simultáneamente la administración de ambos fármacos, ya que pueden aparecer síntomas extrapiramidales. Incompatibilidad: haloperidol con heparina sódica en glucosa o en inyección de NaCl se forma un precipitado por reacción ácido-base.

Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Actualmente no se han reportado alteraciones en los resultados de laboratorio.

Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Un estudio con animales en el que se administró haloperidol vía oral a dosis mayores de 5 mg/kg diarios por 24 meses (ratas Wistar) y 18 meses (ratones suizos albinos), se observó que la supervivencia de ratas fue menor que la registrada en todos los grupos estudiados. Aunque un número relativamente alto de ratas sobrevivieron al final del estudio (aún a altas dosis), no observó una elevación en la incidencia de tumores en relación con los animales control. En este estudio no se encontró relación alguna entre la administración de haloperidol y la incidencia de neoplasia en ratas que recibieron dosis 20 veces mayores a la dosis diaria usual en pacientes crónicos. Así mismo, en estudios con animales (ratones hembras) que recibieron dosis 5 a 20 veces mayores que la dosis inicial diaria para pacientes crónicos se observó un incremento estadísticamente significativo de neoplasias en la glándula mamaria y la incidencia total de tumores; a dosis 20 veces mayores se observó un aumento significativo de incidencia de neoplasia en la glándula pituitaria. En estudios con animales (ratones machos), no hubo diferencia estadísticamente significativa en la incidencia total de tumores (u otro tipo de tumores no especificado). Los neurolépticos elevan los niveles de prolactina; esta elevación persiste durante su administración crónica. Los experimentos tisulares indican que aproximadamente, una tercera parte de los humanos con cáncer mamario son prolactino-dependientes "in vitro", un factor potencial en la prescripción de estos fármacos fue observado en un paciente a quien previamente se le detectó cáncer mamario. Aunque algunas alteraciones como galactorrea, amenorrea, ginecomastia e impotencia han sido reportadas, la significancia clínica de los niveles de prolactina sérica elevados es desconocida para algunos pacientes. Un incremento en la neoplasia mamaria se registró en roedores después de la administración crónica de neurolépticos. No se han realizado estudios clínicos y epidemiológicos que relacionen la administración prolongada de estos fármacos con la carcinogénesis. En otros estudios en los que se administró haloperidol a roedores a dosis de 2 a 20 veces mayores que la dosis máxima usual en humanos, vía oral o parenteral, se observó un incremento en la incidencia de resorción, disminución de la fertilidad e incremento en la mortalidad durante el parto. No se han reportado efectos teratogénicos en ratas, conejos o perros a dosificaciones dentro de este rango, pero se ha observado paladar hendido en ratones que recibieron 15 veces la dosis máxima usual en humanos. El paladar hendido en ratones parece ser una respuesta no específica al estrés o a una inadecuada nutrición y a una variedad de fármacos. No existe evidencia relacionada con la predicción del riesgo de esta alteración en humanos por el uso de estos agentes. Se han reportado malformaciones límbicas durante el embarazo después del uso de haloperidol y otros medicamentos con potencial teratogénico durante el primer trimestre de embarazo. No se ha establecido la relación causal en estos casos. No se ha reportado potencial mutagénico del haloperidol en la prueba de activación microsómica con Salmonella (Ames).

Dosis y vía de administración: Parenteral (Intramuscular o intravenosa): Adultos: Vía intramuscular ó intravenosa lenta: la dosis usual es de 5-10 mg cada 12 a 24 horas. En casos graves, se pueden administrar dosis de 5 mg incluso cada hora, aunque es suficiente un intervalo de 4 a 8 h (la vía intravenosa está reservada para grandes urgencias). En los cuadros de agitación conviene comenzar por vía parenteral. Niños:No hay información concluyente de la seguridad en niños para una administración intramuscular. Antiemético:vómito central inducido: 5 mg Intravenosa o Intramuscular. Profilaxis de vómito postoperatorio:2.5-5 mg Intravenosa o Intramuscular al final de la cirugía.

Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: Los principales síntomas de sobredosis pueden ser: reacciones extrapiramidales severas, hipotensión o sedación y pueden tener aspecto comatoso con depresión respiratoria e hipotensión severa o estado de choque. Las reacciones extrapiramidales pueden manifestarse por debilidad o rigidez muscular y temor generalizado o localizado de tipo acinético o agitación, respectivamente. También puede presentarse hipertensión. Existe el riesgo de cambios ECG asociados con torsades de pointes, los cuales deben considerarse. No existe un antídoto específico por lo que el tratamiento es principalmente de soporte. Se debe estabilizar la vía área. La hipotensión y el colapso circulatorio pueden tratarse con fluidos intravenosos o vasopresores como metaraminil, dopamina y noradrenalina. No debe usarse adrenalina. En caso de reacción extrapiramidal severa se debe administrar medicamentos antiparkinsonianos (como mesilato de benzotropina 1 a 2 mg intramuscular o intravenosa). Se deben monitorear estrechamente los signos vitales y ECG especialmente signos de prolongación del intervalo QT o disrritmias.

Presentación(es): Caja con 6 ampolletas de 5 mg/ml cada una.

Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura no mayor de 30°C.

Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se administre si la solución no es transparente, si contiene partículas en suspensión o sedimentos. Si no se administra todo el producto deséchese el sobrante. No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo y la lactancia. La seguridad y eficacia en el uso pediátrico no ha sido establecida. No se administre junto con alcohol o en estado etílico.

Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México por: PSICOFARMA, S.A. DE C.V. Calz. de Tlalpan 4369, Col. Toriello Guerra, Deleg. Tlalpan, C. P. 14050, D. F. México

Número de registro del medicamento: 506M98 SSA

Tabletas

Denominación genérica: Haloperidol.

Forma farmacéutica y formulación: Tabletas. Cada tableta contiene: Haloperidol 5 mg y 10 mg. Excipiente, cbp 1 Tableta.

Indicaciones terapéuticas: Antipsicótico. HALOPERILestá indicado en psicosis aguda, psicosis crónica, psicosis alcohólica y psicosis senil. Este medicamento se indica como terapia de primera elección en psicosis agudas, con marcada agitación psicomotriz y con síntomas positivos de la esquizofrenia, tales como las alucinaciones y los delirios. El HALOPERIL se emplea con buenos resultados en los estados confusionales y conducta agresiva producidos en la psicosis senil, lesión cerebral o en el paciente geriátrico. También se ha empleado con éxito en pacientes crónicos; sin embargo, no es recomendable administrarlo a hebefrénicos con talante depresivo. Se ha utilizado con éxito para tratar casos de corea de Huntington, balismo, síndrome de Giles de la Tourette, blefaroespasmo psicógeno o no, tartamudeos de origen central y en otros movimientos anormales.

Farmacocinética y farmacodinamia: Farmacodinamia: Haloperidol, es un derivado de butiroferona con propiedades antipsicóticas que han sido consideradas particularmente efectivas en el control de hiperactividad, agitación y manía. Es un neuroléptico efectivo que también posee propiedades antieméticas, una tendencia marcada para provocar efectos extrapiramidales y propiedades alfa-adrenolíticas relativamente bajas. También puede presentar efectos hipotérmicos y anoréxicos; potenciar la acción de los barbitúricos, anestésicos generales y otros fármacos que deprimen el SNC. El mecanismo de acción de Haloperidol no ha sido establecido claramente, pero se le ha atribuido la inhibición del mecanismo de transporte de monoaminas cerebrales, particularmente por el bloqueo de la transmisión del impulso en neuronas dopaminérgicas. Los fármacos antipsicóticos, como el Haloperidol, actúan como antagonistas del receptor D2de dopamina y producen un número de efectos celulares que incluyen la inducción de genes. Se tiene la hipótesis de que el bloqueo de receptores por antipsicóticos es responsable de la inducción del gen c-Fos. Los receptores de dopamina son actualmente clasificados como D-1 (estimulantes de adenilato ciclasa) y D-2 (inhibidores de adenilato ciclasa). Los fármacos neurolépticos bloquean ambos receptores D-1 y D-2, pero aún el mecanismo de acción no ha sido establecido claramente. La dosis terapéutica del fármaco neuroléptico parece estar correlacionada con su afinidad por los receptores de dopamina D-2 del cerebro. Los fármacos neurolépticos, también bloquean un número de receptores que incluyen los histamínicos H1y H2, los adrenérgicos alfa 1 y 2, y los receptores muscarínicos y serotoninérgicos. Farmacocinética: Haloperidol es fácilmente absorbido en el tracto gastrointestinal. Pero, debido al efecto metabólico de primer paso, las concentraciones plasmáticas después de una administración oral son bajas en comparación con una administración intramuscular. Su biodisponibilidad es de 60% a 70%. Haloperidol es ampliamente enlazado a proteínas plasmáticas (90%), es distribuido en el cuerpo y posteriormente cruza la barrera hematoencefálica. Su volumen de distribución es de 18 L/kg. Las concentraciones plasmáticas máximas se obtienen de 2-6 horas después de una dosificación oral (aproximadamente 5 a 15 ng/mL) y su vida media plasmática, a dosis terapéuticas, se ha reportado en un rango próximo de 13 a 40 horas, con una media de 20 horas. Haloperidol es metabolizado en el hígado y su vía metabólica incluye N-desalquilación oxidativa. El aclaramiento total sistémico de este fármaco es de 11.8 mL/min/kg. La velocidad de aclaramiento se incrementa en niños y disminuye en pacientes ancianos. Después de su biotransformación, Haloperidol es excretado en orina, bilis y heces; existe evidencia de un reciclaje enterohepático del 40%. En sujetos sanos, aproximadamente 26% del fármaco se excreta en la orina, 20% en los primeros 5 días y en el tercer día aproximadamente el 15% se excreta en las heces. Se requieren cerca de 28 días para que una dosis del fármaco administrada por vía oral sea eliminada totalmente. Aproximadamente, el 1% de la dosis ingerida es recuperada sin cambios en la orina.

Contraindicaciones: Haloperidol está contraindicado:En pacientes con historial de hipersensibilidad al fármaco o cualquiera de sus excipientes. En pacientes con epilepsia, insuficiencia hepática o renal. En estados comatosos y depresión del sistema nervioso central, debido a alcohol u otros fármacos depresivos. En padecimientos espásticos, lesiones en ganglio basal y enfermedad de Parkinson, excepto en el caso de discinesias debidas al tratamiento con levodopa. En pacientes seniles con síntomas parkinsonianos preexistentes. Durante el embarazo y la lactancia.

Precauciones generales: El empleo de Haloperidol puede producir reacciones distónicas particularmente en niños y adolescentes. Por esta razón debe utilizarse con extrema precaución en niños. Haloperidol también puede causar reacciones extrapiramidales graves en pacientes con hipertiroidismo. Debe utilizarse con precaución o evitarse su uso en pacientes con insuficiencia vascular cerebral y de la función respiratoria; así como en los que presentan glaucoma de ángulo cerrado, antecedentes de ictericia, parkinsonismo, diabetes mellitus, hipotiroidismo, miastenia gravis, íleo paralítico, hiperplasia prostática o retención urinaria. Los pacientes debilitados son más propensos a los efectos adversos, así como los de edad avanzada, especialmente los pacientes que padecen demencia. Se recomienda una revisión ocular de los pacientes en tratamiento a largo plazo, así como evitar una exposición directa a la luz solar. Los efectos de HALOPERILsobre el centro del vómito pueden enmascarar los síntomas de sobredosificación de otros fármacos, o de otros trastornos como la obstrucción intestinal. La administración a temperaturas extremas es peligrosa pues las fenotiazinas alteran la regulación de la temperatura corporal. Se debe utilizar con precaución en presencia de una infección aguda o leucopenia. Se recomienda realizar un recuento hemático si el paciente desarrolla una infección inexplicable o fiebre. Su empleo al final del embarazo puede producir intoxicación del recién nacido. La administración de este tipo de fármaco puede prolongar el parto y su administración debe aplazarse hasta que el cuello esté dilatado 3-4 cm. Un número de casos de bronconeumonía, algunos fatales, se han presentado con el uso de fármacos antipsicóticos, incluyendo Haloperidol. Se ha postulado que el letargo y la disminución de la sensación de sed son debidos a la inhibición central lo que puede conducir a deshidratación, hemoconcentración y ventilación pulmonar reducida. Por lo tanto, si los signos y síntomas mencionados aparecen, especialmente en ancianos, el médico debe establecer puntualmente una terapia de alivio. Debe evitarse la ingesta de alcohol con este fármaco, debido a los posibles efectos aditivos y de hipotensión que pueden presentarse. Haloperidol, puede deteriorar las habilidades mentales y/o físicas, requeridas para la ejecución de tareas peligrosas tales como: operar maquinaria o conducir vehículos de motor. El paciente debe ser informado y se le debe indicar la suspensión de dichas actividades hasta que se conozca su susceptibilidad al mismo. Aunque no ha sido reportado con Haloperidol, la disminución de colesterol en suero y/o cambios cutáneos y oculares, han sido reportados en pacientes que recibieron fármacos químicamente relacionados. Debe administrarse con precaución en pacientes:Con desórdenes cardiovasculares severos, debido a que tiene la posibilidad de experimentar hipotensión pasajera y/o precipitación de dolor anginoso. Sí ocurre hipotensión y se requiere de un vasopresor se puede utilizar metaraminol, fenilefrina o norepinefrina. Que reciban medicamentos anticonvulsivantes, con un historial de convulsiones o con anormalidades en electroencefalograma. Si está indicada, una adecuada terapia anticonvulsionante debe ser mantenida concomitantemente. Que reciban anticoagulantes. Si se requiere medicación concomitantemente antiparkinsoniana, ésta debe de continuarse después de la discontinuación de Haloperidol, debido a la diferencia en las velocidades de excreción. Si ambos fármacos son discontinuados simultáneamente pueden presentarse síntomas extrapiramidales. Tomar en cuenta la posibilidad de un incremento en la presión intraocular cuando fármacos anticolinérgicos, incluyendo los agentes antiparkinsonianos, son administrados concomitantemente con Haloperidol. Si se detectan manifestaciones de discinesias tardías durante el uso del fármaco, éste debe ser discontinuado.

Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia: Es clasificado como categoría C. Una revisión del empleo de fenotiazinas en el embarazo y durante la lactancia concluyó que no existían indicios claros de que estos fármacos causaran un aumento significativo de malformaciones fetales. No existen estudios adecuados y bien controlados con Haloperidol en mujeres embarazadas. Existen informes, sin embargo, de casos de malformaciones de extremidades observadas después del uso de Haloperidol junto con otros fármacos, de los que se duda su potencial teratogénico, durante el primer trimestre de embarazo. La relación causal no fue establecida en estos casos. Puesto que tal experiencia no excluye la posibilidad de daño fetal debido a Haloperidol, el empleo de este medicamento durante el embarazo y la lactancia debe realizarse únicamente si el beneficio potencial justifica el riesgo potencial para el feto o niño. Si se administra durante el parto, se debe tomar en cuenta la posibilidad de letargia y efectos extrapiramidales en el recién nacido a causa de la lenta eliminación del fármaco. Niños de madres que recibieron neurolépticos el último trimestre del embarazo, ocasionalmente han presentado al nacer rigidez muscular importante, la cual cede con antihistamínicos. Este fármaco es excretado en la leche materna en cantidades elevadas para el neonato.

Reacciones secundarias y adversas: Neurológicos:Efectos neuromusculares (extrapiramidales) tales como síntomas parkinsonianos, acatisia, discinesia, distonía, hiperreflexia, rigidez, opistótonos y ocasionalmente, crisis oculógira son los más frecuentemente reportados con la administración de Haloperidol. Cefalea, vértigo y crisis cerebrales han sido también reportadas. La incidencia y la severidad de las reacciones extrapiramidales son usualmente relacionadas con la dosis y como una regla, tienden a disminuir cuando la dosis es reducida o el fármaco es temporalmente discontinuado. Sin embargo, existen variabilidades considerables entre pacientes y, aunque algunos individuos pueden tolerar dosis más altas que la dosis promedio de Haloperidol, las reacciones extrapiramidales pueden presentarse a dosis relativamente bajas. La administración de un agente antiparkinsoniano es usualmente, pero no siempre, efectiva en la prevención o alivio de las reacciones neuromusculares asociadas con Haloperidol. Discinesias orales tardías. Como con todos los agentes antipsicóticos, pueden presentarse discinesias tardías en algunos pacientes con una terapia prolongada o pueden surgir después de que la terapia con el fármaco ha sido discontinuada. El riesgo aumenta en pacientes ancianos con terapias a dosis altas, especialmente en mujeres. Los síntomas son persistentes y en algunos pacientes pueden ser irreversibles. El síndrome es caracterizado por movimientos involuntarios rítmicos de la lengua, cara, boca o mandíbula. Algunas veces puede ser acompañada por movimientos involuntarios de las extremidades. No se conoce un tratamiento efectivo para este padecimiento, los agentes antiparkinsonianos usualmente no alivian los síntomas de este síndrome. Se sugiere que todos los agentes antipsicóticos deben ser discontinuados si estos síntomas se presentan. Efectos sobre la conducta: Insomnio, reacciones depresivas, y estados confusos tóxicos son los efectos que más comúnmente se presentan. Somnolencia, letargia, estupor y catalepsia, confusión, nerviosismo, agitación, ansiedad, euforia, y exacerbación de síntomas psicóticos, incluyendo alucinaciones, también han sido reportadas. Cardiovasculares: Taquicardia, hipertensión y cambios en el electrocardiograma que incluyen prolongación del intervalo QT. Se ha presentado hipotensión, pero no se ha reportado hipotensión ortostática severa. Sin embargo, pueden ser requeridas medidas de soporte que incluyen la administración de vasopresores I.V., tales como norepinefrina. Epinefrina no debe ser usado, debido a que Haloperidol puede bloquear el efecto vasoconstrictor de este fármaco. Reacciones autonómicas: Boca seca, visión borrosa, retención urinaria, incontinencia, diaforesis y priapismo han sido reportados. Reacciones hematológicas: Leucopenia y leucocitosis media y usualmente temporal, disminuciones mínimas en la cuenta de los glóbulos rojos, anemia o una tendencia hacia la linfomonocitosis. Efectos hepáticos: Daño en la función del hígado y/o ictericia. Endocrinos: Irregularidades menstruales, mastalgia, hiponatremia, hipoglicemia, hiperglicemia, incremento en la libido, impotencia, ginecomastia, obstrucciones en el pecho y cambios en la concentración de azúcares en sangre. Efectos gastrointestinales: Pirosis, náuseas, vómito, anorexia, pérdida de peso, constipación, diarrea e hipersalivación. Efectos diversos:Otros efectos inusuales encontrados incluyen edema periférico, hipocolesterolemia. Alopecia, laringospasmos, broncospasmos y respiración profunda incrementada y estasis de neumonía. Reacciones dermatológicas: Maculopapular y casos aislados de fotosensibilidad y pérdida de cabello. La hiperamonemia se ha reportado en un niño de 5 y medio años de edad con citrulinemia, después del tratamiento con Haloperidol. Síndrome neuroléptico maligno: Como con otros fármacos neurolépticos, puede presentarse este síndrome con el uso de Haloperidol.

Interacciones medicamentosas y de otro género: El uso simultáneo con litio puede producir encefalopatía con daño cerebral irreversible y provoca hiperglicemia aditiva. Los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAOs) incrementan los efectos extrapiramidales. Adiciona el efecto depresor cardíaco de la quinidina. Se ha reportado que Haloperidol interfiere con las propiedades anticoagulantes de fenindiona, en un caso aislado, por lo que debe tenerse en consideración la posibilidad de que un efecto similar puede ocurrir cuando Haloperidol es usado con otro anticoagulante. Haloperidol puede antagonizar el efecto de epinefrina y otros agentes simpaticomiméticos y revertir los efectos de presión sanguínea baja de agentes de bloqueo adrenérgico, tales como guanetidina. El uso de Haloperidol en combinación con metildopa, puede incrementar los efectos en el SNC. Haloperidol inhibe el metabolismo de antidepresivos tricíclicos, incrementando los niveles plasmáticos de estos fármacos. Con los antidepresivos tricíclicos se suman los efectos anticolinérgicos. Los barbitúricos, las benzodiacepinas y el alcohol incrementan la depresión del S.N.C. Cuando en un paciente en tratamiento prolongado con carbamazepina se administra Haloperidol, existe una disminución significante de los niveles plasmáticos de Haloperidol. Haloperidol inhibe los efectos antiparkinsonianos de levodopa. Si un agente antiparkinsoniano es usado concomitantemente con Haloperidol, no deben ser discontinuados simultáneamente ambos fármacos. Se debe tener en cuenta la posibilidad de un incremento de la presión intraocular cuando fármacos anticolinérgicos, incluyendo agentes antiparkinsonianos, son administrados concomitantemente con Haloperidol.

Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio: Las pruebas de funcionamiento hepático se modifican.

Precauciones en relación con efectos de carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: No se encontró potencial mutagénico con Haloperidol en el ensayo de activación microsomal de Ames en Salmonella. Se obtuvieron resultados negativos o positivos irregulares de los efectos de Haloperidol sobre el número y la estructura cromosómica, en estudios in vitroe in vivo. La evidencia citogenética disponible se considera también incoherente hasta el momento. Se realizaron estudios de carcinogenicidad con Haloperidol administrado en forma oral, en ratas Wistar (a dosis mayores de 5 mg/kg/día durante 24 meses) y en ratones suizos albinos (a dosis mayores de 5 mg/kg/día durante 18 meses). En el estudio la supervivencia de estos grupos fue menor que los grupos tratados con la dosis óptima, en los que se redujo el riesgo de desarrollar tumores. Sin embargo, aunque un número relativamente grande de ratas sobrevivió hasta el final del estudio en grupos de machos y hembras a dosis altas, estos animales no tuvieron una incidencia mayor de tumores que los grupos control. Por lo tanto, este estudio sugiere la ausencia de incrementos en la incidencia de neoplasia en ratas a dosis 20 veces mayores que la dosis usual diaria en humanos para pacientes crónicos o resistentes. En ratones hembras tratadas con dosis 5 y 20 veces mayores que la dosis diaria inicial más alta para pacientes crónicos y resistentes, hubo un incremento estadísticamente significativo en la incidencia de neoplasia en glándula mamaria y tumor total; a dosis 20 veces mayores hubo incremento estadísticamente significativo de neoplasia de la glándula pituitaria. En ratones macho no hubo diferencias estadísticamente significativas en la incidencia de los tumores totales o tipos de tumores específicos. Los fármacos antipsicóticos elevan los niveles de prolactina, que persiste durante la administración crónica. Experimentos en cultivos de tejido, indican que aproximadamente una tercera parte de los casos de cáncer de mama están relacionados con prolactina in vitro, un factor de importancia potencial si la prescripción de este fármaco es contemplado en pacientes con cáncer de mama previamente detectado. Aunque los disturbios tales como galactorrea, amenorrea, ginecomastia, e impotencia han sido reportados, el significado clínico de la elevación de los niveles de prolactina en suero es desconocido en la mayoría de los pacientes. Roedores que recibieron dosis 2-20 veces mayores que la dosis de Haloperidol usual máxima en humanos por vía oral o parenteral presentaron un incremento en la incidencia de reabsorción, fertilidad reducida, parto retardado y muerte del feto. No se han reportado efectos teratogénicos en ratas, conejos o perros a este rango de dosis, pero se observó paladar hendido en ratones que recibieron dosis 15 veces mayores que dosis máxima usual en humanos. El paladar hendido en ratones, se presenta debido a una respuesta inespecífica a estrés o inadecuado balance nutricional, así como a una variedad de fármacos; esta no es una evidencia, que relacione este fenómeno, para predecir el riesgo en humanos con la mayoría de estos agentes.

Dosis y vía de administración: Adultos: Oral. 1 a 15 mg divididos en 3 tomas al día; ajustar la dosis de acuerdo a la respuesta y necesidades. Para manifestaciones psicóticas leves o mínimas, dosis de 2.5 a 5 mg/día; Para sintomatología psicótica crónica, dosis de 5 a 20 mg/día; Para la psicosis aguda, de 10 a 60 mg por día. La dosis máxima puede ser hasta de 100 mg en 24 horas. En ancianos se reducirá la dosis a la mitad o la tercera parte. Niños: Oral. Tres a 12 años o entre 15 a 40 Kg de peso, la dosis media de 0.05 mg/kg de peso/día, divididos en dos o tres tomas y aumentar de acuerdo a las necesidades y tolerancia, se puede aumentar 0.5 mg cada cinco a siete días hasta llegar a un máximo de 0.15 mg/kg de peso divididas en 3 tomas al día.

Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental: No se han reportado muertes por sobredosificación. En general los síntomas de sobredosificación pueden ser: exageración de los efectos farmacológicos conocidos y de las reacciones adversas de las cuales las más prominentes son: 1) reacciones extrapiramidales severas, 2) hipotensión o 3) sedación. El paciente puede parecer comatoso con depresión respiratoria e hipotensión, la cual puede ser lo suficientemente severa para producir un estado de shock. La reacción extrapiramidal puede manifestarse por debilidad muscular o rigidez y temblores generalizados y localizados, como una demostración de acinética o tipos de agitación. El tratamiento que se debe seguir en un caso de sobredosificación es: lavado gástrico o inducción de emesis, después de la administración de carbón activado. Ya que no existe un antídoto específico, el tratamiento es principalmente de apoyo. Se debe proveer al paciente una buena ventilación empleando una vía orofaringea o por tubo endotraqueal, o en casos de coma prolongados por traqueostomia. La depresión respiratoria puede ser contrarrestada con respiración artificial y respiradores mecánicos. La hipotensión y el colapso circulatorio pueden ser contrarrestados por el uso de fluidos intravenosos, plasma, concentrados de albúmina y agentes vasopresores, tales como norepinefrina. La epinefrina no debe de usarse. En casos de reacciones extrapiramidales severas se debe de administrar medicación antiparkinsoniana. Los signos vitales y el electrocardiograma deben ser monitoreados, especialmente las señales de prolongación en los intervalos Q-T o en las disritmias; el monitoreo debe continuarse hasta que el electrocardiograma sea normal. Las arritmias severas deben ser tratadas con medidas adecuadas antiarrítmicas.

Presentación(es): Caja con 20 tabletas de 5 mg. Caja con 20 tabletas de 10 mg.

Recomendaciones sobre almacenamiento: Consérvese a temperatura ambiente no más de 30°C y en lugar seco. Protéjase de la luz.

Leyendas de protección: Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. No se use en el embarazo y la lactancia.

Nombre y domicilio del laboratorio: Hecho en México por: PSICOFARMA, S. A. DE C. V. Calz. Tlalpan No. 4369, Col. Toriello Guerra, C. P. 14050, Deleg. Tlalpan, D. F., México.

Número de registro del medicamento: 172M83 SSA IV

Indicado para el tratamiento de:

Publicidad

Otros medicamentos de PSICOFARMA

iVademecum © 2016 - 2019.

Políticas de Privacidad
Disponible en Google Play